Nube y Agua

Nube y Agua
El desapego de las nubes...la humildad del agua

martes, 23 de septiembre de 2014

B.A.U.



   En 1944 en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundia los EEUU decidieron montar una estación LORAN, (un sistema de ayuda a la navegación) en la desértica isla de S. Matthew, en el Mar de Bering.
   Junto con el equipamiento necesario para montar al LORAN y alojar a los diez y nueve especialistas encargados de mantenerlo en funcionamiento, se introdujeron en la isla 29 renos, que en caso de necesidad podrían ser una reserva de carne para los especialistas, ya que en la guerra, hombre prevenido vale por más de dos.
  La guerra terminó al año siguiente y la estación se desmontó, repatriando a los 19 técnicos. Los renos se dejaron allí en libertad.
  Varios años después, en 1957, la isla fue visitada de nuevo por una expedición y  comprobaron que la población de renos se había multiplicado considerablemente al carecer de depredadores (tanto animales, como animales "racionales"). Su número se elevaba ya a los 1.350 ejemplares, sólo en 14 años.
   Un nuevo control en la isla en 1963, contó la increíble cifra de ¡6.000 renos!. Como este crecimiento exuberante  llamó la atención, la isla fue visitada de nuevo al año siguiente y la sorpresa fue mayúscula. De los 6.000 renos del año anterior sólo quedaban ¡42 ejemplares vivos!. Y lo peor, de ellos sólo quedaba un macho, que además era estéril...
   En 17 años, la población de renos había colapsado...
   Recuerdo en mis años de universidad, en las prácticas de micro biología, que al inocular un pequeño número de bacterias en un tubo con caldo de cultivo, éstas se reproducían exponencialmente lo que se ponía de manifiesto por el incremento de la turbidez del medio de cultivo con el paso de los días. Pero un día, al revisar los cultivos... los tubos presentaban un líquido perfectamente transparente y en el fondo un depósito como de arenilla. Las bacterias habían muerto por agotamiento de los nutrientes del medio y la alta concentración de sus metabolitos tóxicos que al ser un sistema aislado, no podían ser eliminados del medio. El problema del crecimiento exponencial.
   Es demasiado tentador asociar estos ejemplos con lo que está pasando en nuestro mundo con nuestra especie. Es cierto que, hasta donde sabemos, los renos y las bacterias no son racionales. No conocen cuales son los límites de su entorno, desconocen la función exponencial y por tanto no la aplican para ver el desarrollo de sus poblaciones, hasta donde pueden crecer.
   El cáncer es un crecimiento tumultuoso y desordenado de  células que han sufrido una mutación y de repente se hacen "egoístas", invadiendo no sólo su zona original sino que se exportan por vía linfática. Su crecimiento desordenado, sin límites acaba en muchos casos generando la muerte del cuerpo donde viven, lo que irremediablemente conlleva su propia muerte.
   Aunque no somos renos ni bacterias la humanidad en grandes números, nos comportamos como células cancerosas muy egoístas y como los renos y las bacterias.
   B.A.U. son las siglas de Business As Usual, o sea la forma de funcionar habitual de la economía, basada en el crecimiento. El uso de la razón, o mejor dicho el limitado o mal uso de la razón equivale a la mutación de una célula normal a cancerosa. Nos hace exigir cada vez más de todo tanto de forma individual como para los miembros de una misma familia o una misma tribu. Cuando eso sucede y hay recursos sobrados las sociedades crecen, así como sus servicios, pero aunque nuestro planeta es muy grande, es redondo y además vivimos en una zona muy reducida en profundidad de su superficie. Es decir que los recursos, el ambiente que permite nuestra existencia, son limitados y el crecimiento tanto en individuos como en consumo de recursos por individuo, (sobre todo en los países  que llamamos "civilizados"), crece exponencialmente  y aunque se nos distraiga con otras cosas para que no seamos consciente de ello, el crecimiento de la población y de la economía ("B.A.U"), está consiguiendo que hayamos llegado a esos límites o incluso los hayamos sobrepasado.
   Este año hemos sobrepasado las 400 partes por millón de CO2 en la atmósfera. En el comienzo de la Revolución Industrial los niveles eran de 280 ppm. Uno de los efectos más visibles de ésto es la reducción del casquete polar ártico en verano que podría desaparecer en pocos años. Este hecho contemplado desde la perspectiva "B.A.U" supone abrir pasos a la navegación que facilitaría el comercio mundial, la explotación de recursos energéticos y minerales ahora inaccesibles...es decir mayor crecimiento de la economía. Pero los políticos y  economistas no se plantean que el hielo polar refleja una gran cantidad de energía que se recibe del sol, hacia el espacio. Las zonas árticas, oscuras, desprovistas del hielo absorben mucha más energía solar que generaría una disrupción en el calentamiento global facilitando la fusión del permafrost y la liberación de grandes cantidades de metano contenido en él. El metano es un gas de efecto invernadero veinte veces más potente que el CO2, lo que unido a una mayor cantidad de vapor de agua, (también con efecto invernadero), produciría una nueva disrupción en el calentamiento global... ¿Me siguen? ¿Sí?, buenos, pues nuestros líderes, economistas, expertos... NO
   Como los renos de S. Matthew hemos decidido crecer, aunque eso suponga la extinción de la especie, con los sufrimientos, guerras, hambrunas y enfermedades que eso acarrea.
   Pero no echemos la culpa a nuestros líderes y expertos.¿ Consideran posible la victoria electoral de un partido político que a la vista de estos planteamientos proponga una reducción radical de nuestras comodidades? No ¿verdad?. Preferimos mirar para otro lado y no informarnos. Queremos creer que todo esto sólo afectará a unos cuantos osos polares y unos miles de focas y como  no tenemos mucho trato con ellos ¡Qué más da! Hay que elegir entre el progreso y   salvar unos cuantos bichos (y muchos millones de personas que se verían afectados por catástrofes ambientales y subidas del nivel del mar, eso sí, que están muy lejos y no cuentan). Pero no. Como en un trasatlántico que se hunde, la diferencia entre la primera clase y la tercera, es que esta última se ahoga antes...No hay botes salvavidas ni otros barcos al rescate...
 
 

 

4 comentarios:

  1. Absolutamente bien expuesto, buenos ejemplos y bien claro ¡Chapeau!
    Contra nosotros no hay vacuna...
    Un abrazo!

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    1. Gracis Jorge.
      Somo la gran plaga... Y me incluyo
      Un abrazo

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  2. He pensado mucho en esto que expones, esa ceguera voluntaria que experimentamos ante la realidad medio ambiental contundente y nuestro futuro. Creo que hace un par de días se celebró una jornada dedicada precisamente a ello en todo el mundo. No he visto eco en nuestro país. Supongo que algo se habrá hecho, pero sin ninguna trascendencia. La prensa está ocupada en otras cosas y la gente bastante tiene con lo que hay, especialmente en esta Cataluña narcisista e identitaria en que vivo. Que el mundo de aquí a pocas décadas será inviable es evidente: calentamiento global, desertización, desastres climáticos, fundición de los casquetes polares, migraciones masivas, empobrecimiento de las zonas más cálidas, nuevas enfermedades, desaparición de la riqueza marina por agotamiento de los recursos, disminución total de las masas forestales que son la reserva de la humanidad, ciudades brutales y masificadas, extinción de especies animales y vegetales... Pero nada. Estamos sumidos en nuestra burbuja. Yo el primero que no sabe qué hacer con todo esto que intuyo y prefiero no pensarlo, creyendo que si fuera tan evidente, alguien haría algo para impedirlo. Ja. No hay política que pueda enfrentarse a esto. Los ciudadanos no quieren aves de mal agüero ni quieren escuchar malas noticias. Creemos que saldremos de la crisis. ¿cómo? ¿No se dan cuenta de que el sistema está agotado? Nos ponemos la venda delante de los ojos y a vivir que son dos días. Cuando he hablado de esto en el blog, no he obtenido demasiado eco. Nadie quiere escucharlo. Hay que vivir como si esto no existiera.

    Un cordial saludo.

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  3. Tenemos una cierta dificultad para ver lo que no nos gusta. Por ejemplo, yo mismo, se, vamos estoy totalmente informado, entre otras cosas por mi formación sanitaria, de que el tabaco genera graves enfermedades, en un plazo de años...pues aún así fumo.
    No queremos renunciar a nuestras comodidades que queramos verlo o no, generan un importante impacto ambiental consumiendo gran cantidad de recursos no renovables y expeliendo muchos residuos tóxicos a un medio ambiente limitado, (aunque no estemos preparados por cuestión de escala a ver los límites). Es más nos molesta saberlo.
    Un abrazo
    j

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