¡La luna nueva!
Las flores del almendro
nuevas también
Cada vez es más difícil poder ver el cielo. En las grandes y no tan grandes urbes, el derroche de iluminación, (la cantidad de luminarias debe ser un signo externo de riqueza y si no que se lo digan al alcalde de Lugo), más la contaminación atmosférica velan casi por completo el cielo. Solo la luna y las estrellas más brillantes son asequibles al ojo del urbanita medio. (una especie que no está en peligro de extinción sino de extinguir todo lo que pilla). Por eso es todo un lujo poder encontrar un entorno, no demasiado lejano donde no haya demasiado resplandor y el cielo se muestre como lo recuerdo de pequeño, en compañía de uno de los pocos amigos que voy guardando que comparte esta aficiones inútiles, como navegar a vela y fotografiar el cielo.
Conviene llegar antes de que este demasiado oscuro, para poder montar los "chismes" (como dice mi maestra zen ante cualquier artefacto que no tenga una utilidad asimilable).
Da la casualidad, que la luna de febrero empieza a hacer sus pinitos en el horizonte de poniente en compañía de Júpiter, que ya lleva mucho trabajo hecho de meses anteriores. Antes de que se despidan para descansar y oscurezca totalmente, da tiempo , mientras aparecen las estrellas, para hacerles unas fotos con el teléfono, mientras se acercan, entre almendros que empiezan a florecer, al horizonte.
Poco después las estrellas ya no tienen miedo de la luz y se dejan ver aunque la luminosidad procedente de centros urbanos en el horizonte les asustan un poco... Aún así... ¡como explicar las sensaciones que la magnitud de la bóveda celeste me provoca. ¡qué ridículas todas las cuitas que nos ofrece nuestra sofisticada sociedad! Lo he dicho muchas veces : "hay que mirar el cielo, ver el horizonte, ampliar nuestra perspectiva. No mirarnos tanto el ombligo ni el de los demás...!" El hombre ( y la mujer también) se vuelven más humildes, consciente de ser muy poca cosa, o como se dice en Murcia "ná y menos"
Cuando acabemos con nuestra especie( y un puñado grande de especies más), estas estrellas seguirán ahí arriba, impasibles y no habrá nadie que las mire ni que se emocione...
"...El cielo es limpio
Pon arriba tus ojos
siempre arriba"







