Nube y Agua

Nube y Agua
El desapego de las nubes...la humildad del agua

sábado, 21 de marzo de 2020

Cuarentena. Semana 1

   De pronto, el mundo se ha parado. Nos hemos tenido que recluir en nuestras casas sin poder salir a la calle a no ser  por motivos muy concretos. 
   Dice Epicteto que la mayor parte de las cosas que suceden están fuera de nuestro control. Sólo en las internas,( lo que pensamos, lo que hacemos...), parece que tengamos cierta libertad y posiblemente tampoco sea enorme. Creo que nuestro pensamiento, nuestras decisiones, cada vez están más controladas por el "neuromarketing", por nuestro entorno... "Yo soy yo y mis circunstancias" decía Ortega. Tenía razón.
   Los estoicos nos repiten, porque es importante, que no reaccionamos a lo que nos sucede sino a nuestra percepción de lo que nos sucede. O sea que hay que tener mucho cuidado cómo decodificamos el mundo externo porque nos va la felicidad en ello. Si no podemos cambiar el mundo, sí podemos modificar nuestra percepción e intentar ,por ejemplo que una dificultad sea un reto, un entrenamiento.
   Pues en eso estoy, procurando aprovechar estos días para que no sean de encierro sino de retiro. Cambia mucho el panorama. 
   Esta especie de Sesshin (*), con mi muy venerable maestra zen, a la que sigo hace 40 años, es una ocasión magnífica para intentar ver las cosas como son. Seguir la evolución de los días, de la primavera, que ha empezado recientemente, de ver nubes, cazar gotas, oír conciertos de mirlos y sentarme de cara a la pared todo lo que puedo disfrutando del silencio reinante o del ruido de la lluvia
   Todo esto ayuda a comprender, a vivenciar que no somos nadie. que en el momento más imprevisto, (que suele ser el más inoportuno), el universo manda al traste todos tus planes, en ese mundo que creíamos tan inmutable, tan estable, tan  seguro... Todo es impemanente

(*) Sesshin significa "tocar el epíritu". Es un periodo de retiro donde se practica intensamente el zazen además de mantener una actitud de atención plena en todas las actividades del día. Uno sale diferente... 







Lluvia mansa
El ruido de las gotas
¡y un mirlo!

Cuarentena.
El paso de las nubes
también distrae

Cuarentena.
Sólo se oye un mirlo
en el ocaso


jueves, 5 de marzo de 2020

Embobado...




   Ha hecho un día precioso. Con esa luz mediterránea que se produce con los vientos secos de poniente que limpian la atmósfera, pero, vamos,bastante normal en esta época del año. A medio día ha subido el viento y en el cielo han aparecido nubes lenticulares, esas que hacen suspirar a los pilotos de vuelo a vela, porque les permiten batir récords de altura o surfearlas y volar grandes distancias.
    Al atardecer, una luz rojiza entraba por la ventana. Algún espectáculo se estaba montando en el cielo ... He salido a la calle  y...¡ efectivamente! El sol,ya debajo del horizonte, iluminaba las nubes altas con esa luz anaranjada del atardecer.
   Me he quedado embobado... ¡Qué  decir! Es el típico caso en que es mejor callar y enseñar una imagen, que vale más que mil palabras

Puesta de sol.
Mirando a poniente
embobado





lunes, 24 de febrero de 2020

Flores y hormigón






   Soy repetitivo, pero es que repito mucho los trayectos que hago camino de la oficina.
   Incluso en una ciudad donde el asfalto y el hormigón campan a sus anchas, es posible seguir el paso de las estaciones. Flores que se abren, hojas que salen en los árboles, hojas que, cumplida su misión, caen el al suelo para aportar y reciclar materia orgánica necesaria para el sustento del árbol del que cayeron, sin saber que caen al cemento, molestando a los viandantes que las pisan sin reparar en ellas...
   Ahora toca la época de las flores. Durará poco y tal vez esa fecha de caducidad sea un potenciador de su belleza, belleza efímera.
   Es increíble el "derroche" de creatividad que manifiesta la naturaleza para mantener su "vivacidad". Cuando las flores se abren a escasos metros de la "hormigonez", tan contraria a esas leyes naturales, que no han sido "pactadas" aún me impresiona más.





Un taraxacum
rodeado de casas...
¡Él a lo suyo!

miércoles, 19 de febrero de 2020

¡No sé!


El Buda de fibra... ahí empezó todo

 Tengo la sensación, ahora en la vejez de ir comprendiendo cada vez más de qué va "todo esto" y cómo intentar gestionarlo.
   Para mí uno de los mayores "entendimientos" que he tenido últimamente ha sido"vivenciar" el verbo "TRANSCENDER". Dentro de las muchas acepciones  que tiene la RAE me gustan la 4ª ,"Estar o ir más allá de algo", pero sobre todo la 7ª " Penetrar, comprender, averiguar, ir más allá de algo".
   Recuerdo que durante una visita a un templo budista en Sri Lanka había una imagen de Buda de piedra  de dimensiones más que generosas, aunque de belleza muy discutible, pegado a una pared. En mi incultura sobre este tema, empecé a hacerle fotos desde diferentes ángulos, acercándome cada vez más. Cuando estuve muy cerca me di cuenta que la antigua estatua no era tal sino un molde realizado en fibra de vidrio y recubierto de arena. Vamos, como un decorado de película, que una vez que pasas la puerta, que transciendes la fachada resulta ser un tinglado de cartón piedra y madera que simula -perfectamente- la fachada de una antigua casa, el resto lo pone el observador-imaginador. "Que parezca qué", esa gran filosofía del engaño en el que la apariencia carece de esencia pero aún así se vende bien.
   Transcender algo es casi una "iluminación", diría yo. Lo que tomas como real, como imprescindible, es sólo fachada para cazar incautos. Es lo que se entiende por "des-ilusión". Generalmente las des-ilusiones , los des-engaños tienen mala prensa. "ha sufrido un desengaño amoroso, pobre..." y nos solidarizamos con su pena. ¡Pues no! se ha liberado de un engaño ! De un autoengaño, que son los peores. Esa persona se ha dado cuenta de que estaba sobrevalorando una relación, algo, que tenía un aspecto muy atractivo pero que en realidad no merecía tanto la pena. Es cierto que en un primer momento puede ser dramático, pero también es verdad que un buen des-engaño es liberador, posiblemente para siempre.
   Tenemos gran facilidad para auto engañarnos, (con la inestimable ayuda del neuromarketing). La felicidad siempre va a estar un poco más allá, con esa persona con la que no estoy, con ese coche que me anuncian y que circula por calles vacías, con ese chaletito, (que luego tendré que limpiar todos los días), con esos zapatos nuevos. Pero una vez conseguida la meta y pasado el fugaz momentazo hormonal, tenemos que ir tras otra fachada, según aumentan las cantidades de dopamina en nuestro cuerpo.
   En el "atardecer de la vida" en que me encuentro he sido des-ilusionado un montón de veces. Generalmente no bastan unas pocas desilusiones, siempre uno piensa que bueno, que la próxima será mejor... pero no.
   Cuanto más cosas transciendo más tranquilo me encuentro. Ya no espero nada de las personas ni de las cosas, o mejor, sé que me darán algún buen momento, pero que o bien en un plazo de tiempo más o menos corto ya no me darán la satisfacción esa que da el primer sorbo de cerveza un día de calor o bien es sólo fachada. Y si de verdad me apetece me dejo engañar, pero a sabiendas.
  ¿ Las tentaciones? Pues mire Ud. tampoco. Las tentaciones prometen una satisfacción espectacular pero no dicen nada del precio que hay que pagar después y que además suele durar mucho más que la satisfacción que ha generado. Ahora cuando me siento atraído por alguna tentación , (que todavía me pasa, más de lo que quisiera), me vienen a la mente las imágenes del día después o años después de sus consecuencias sobre mi libertad o mi dignidad... etc. y me dejan de atraer ipso facto.
   He transcendido, (bastante, pero no todo aún), mi necesidad agobiante de tener razón, con lo cual he ganado innumerables horas que perdía en discusiones, (la mayoría de ellas absurdas y/o innecesarias), en auto justificarme… ¡No vean que gusto! En las típicas discusiones sobre el pin parental, la nutrición, la política, la religión, si alguien, en un descuido, tiene la deferencia de preguntar mi opinión, me limito a contestar con un "no sé", (muy sincero). Me he dado cuenta que a la gente le importa un pimiento mi opinión, lo que quieren es reafirmarse en sus creencias, (bastante irracionales, dicho sea de paso, ¡como me pasaba también a mi!). Cuando me reprenden, pues lo acepto,  aún sin demasiado gusto, sin revolverme ofendido, como una enseñanza más  de las muchas que me quedan por descubrir sobre mí mismo.
   "Pues debe ser una vida aburrida" me dicen, cuando expongo mi descubrimiento a los más allegados, que son pocos. Puede ser. Yo  la llamaría tranquila, pacífica, feliz... y desde luego !más barata!

miércoles, 5 de febrero de 2020

Los almendros...¡ otra vez lo han vuelto a hacer!



  En el Campo de Cajitán o Cagitán, en la región de Murcia, un terreno entre los municipios de Cieza, Calasparra Mula y Bullas, los almendros han empezado a florecer.
  Procuro cada año asistir a la floración de los almendros, que cada vez es más temprana y hacer fotos como un poseso. No me canso. Acostumbrados a tanta maravilla tecnológica y absorbidos por los medios, que más que informar, entretienen, la floración es una vuelta a otra época, no tan lejana en el tiempo pero sí en las formas. Para mí es algo a sí como asistir a un milagro, de hecho, aunque suceda todos los años y sea algo accesible, para mí lo es. Unos árboles negros, viejos, que parecen muertos, de repente empiezan a tener abultamientos en las ramas que en unos pocos días se transforman  en unas flores blancas o rosadas que hacen las delicias de las abejas y un servidor.
 Pasear entre ellos es casi una experiencia religiosa que recomiendo. Es contactar con la naturaleza, con sus ciclos, con su actividad humilde, pero poderosa. Es experimentar directa y personalmente la transitoriedad y transformación, disfrutar de un espectáculo efímero sin apegarse a él, no sé es tomar consciencia de como funciona la vida.









Con reverencia.
Andar entre  almendros
blancos de flores




miércoles, 1 de enero de 2020

Se fue...


Una vez cumplida su misión, mi pequeña maestra zen, se ha marchado con sus papás...
Su última lección  ha tratado sobre el desapego
Aprendí  mucho con ella. Otro día que tenga más ánimo, hablare más

miércoles, 27 de noviembre de 2019

martes, 29 de octubre de 2019

lunes, 21 de octubre de 2019

Colapso


   Dejar de fumar, no es tarea fácil, Lo digo porque he sido fumador.
De poco sirven los argumentos científicos, los innumerables estudios  que relacionan inequívocamente el hábito de fumar con dolencias cardio respiratorias y oncológicas. De poco sirve tampoco la experiencia de que de los 20 ó 30 pitillos que se encienden al día, apenas 2 ó 3 producen satisfacción, placer. Yo mismo me he descubierto encendiendo un pitillo cuando aún tenía otro en marcha.
   Las prohibiciones de fumar en determinados espacios tampoco ayudaban. Siempre se podía uno salir fuera a fumar donde te encontrabas con otros colegas con los que podías sentirte solidario y comentar la "persecución" a la que el "poder" nos tenía sometidos. Víctimas de un represión contra la que nos revelábamos hacienndo crecer las ganas de fumar, con afán de protesta, de rebelión.
   Sí es verdad que después de una jornada intensa de fumar uno no se encontraba en sus mejores momentos, Dolor de cabeza, mal sabor de boca... pero el organismo iba depurándose y en pocas horas estaba listo para encender, con ganas, un nuevo pitillo.
   Si bien racionalmente, uno estaba bastante convencido de que a la larga era malo fumar, a corto plazo sus efectos no eran visibles, o en cualquier caso muy llevaderos comparados con la atracción al humo del tabaco. Además siempre se podía utilizar el ejemplo de fulano o de mengano, que habían sido fumadores empedernidos toda la vida y ahí estaban tan frescos a sus ochenta años. ¿Por que no iba yo a ser uno de ellos?
   Pero sí. El tabaco es malo y aunque todos tengamos ejemplos que no concuerden con los estudios científicos, no son exactamente lo habitual. Es el problema de la estadística. Si se caen 100.000 peronas de un décimo piso, alguno no se mata, pero la mayoría palma. Es cierto. Por eso no nos tiramos de un décimo piso. Porque lo tenemos claro. Pero ¿ que pasaría si la caida fuera a una velocidad de un cámara superlenta? Posiblemente disfrutariamos del vértigo del vacío, del vuelo (si se puede llamar vuelo a un descenso en vertical), de las vistas panorámicas... ¡¡¡Fascinante!!!. Si, abajo está el suelo, duro y tal ¡pero hasta llegar allí queda mucho! ¡¡¡Disfrutemos del momento!!! ¡¡¡Carpe diem!!!.
   Comento ésto del tabaco porque creo que es un buen ejemplo, (como cualquier otra adicción a productos o conductas tóxicas), porque es equiparable a la degradación medioambiental que estamos viviendo.
   La foto de arriba corresponde a la situación del Mar Menor, en Murcia, que manifestó hace una semana.
   Para quien no lo sepa el Mar Menor es una laguna litoral situada en la región de Murcia que durante décadas ha sido maltratada por el murciano, animal bípedo, depredador por excelencia de su patrimonio medioambiental (con excepciones ¡claro!) 
   Sus riberas han sido sometidas a un urbanismo que como células cancerosas se ha  multiplicado sin orden ni concierto exponencialmente, gracias a la permisiva legislación alentada por el Partido Popular,( en beneficio de promotores y consructores, que "crean puestos de trabajo"), que gobierna la región desde décadas, en mayoría, muchas veces aplastante. Los campos que lo rodean, han pasado de tener una agricultura de secano a ser de regadio. Cultivos intensivos con alta utilización de fertilizantes, para sacar un gran rendimiento a sus plantaciones de verdura que se exportan a Europa. Los acuíferos se han contaminado de nitratos y afloran en la laguna, contaminando el agua. De vez en cuando una DANA ataca la región, de hecho lo hace cada vez con más frecuencia, provocando arrastres  de aguas, llenas de nitratos, que se vierten directamente a la laguna. La riqueza en materia orgánica suele provocar un crecimiento másivo de microalgas generándose una eutrofización. La última DANA  de principios de septiembre ha sido la gota que colmaba el vaso. Se han generado zonas en la laguna sin oxígeno que han provocado una enerme mortandad de peces y crustáceos. Hasta 6 toneladas se han llegado a sacar. Los supervivientes han buscado zonas con oxígeno, concntrándose en ellas poblaciones exageradas totalmente insostenibles que indefectiblemente, si no cambia la calidad del agua, también morirán.
   El Mar Menor, joya de la costa mediterránea está a punto de convertirse en un mar muerto, o mejor, en un mar asesinado.
   No sé si tendrá solución. Posiblemente desde el punto de vista medioambiental si la tenga pero entences chocamos con los políticos, que aprovechando el desastre, (y que estamos en permanente campaña electoral), utilizan estos éstos para echarse las culpas y hacer pomposas declaraciones de que se van a crear comisiones, que a su vez crearán grupos de estudio, formados por todos los afectados, (con intereses contrapuestos), que hagan etudios que permitan elaborar un anteproyecto de leyes que una ve depuradas por consenso, permitan la publicacion de leyes inoperantes que permitiran decir que "hemos tomado medidas", (que no sierven para cambiar  nada).
   El desastre de la semana pasada es una muerte anunciada desde los años 80 del pasado siglo. Los grupos ecologistas venían advirtiendo de las limitaciones de la laguna y de los tremendos impactos que tenían en ella los desarrollos ciegos en su entorno. Fueron ignorados. Ahora, cuando los peces mueren a millones ya es tarde .
   Para mi el Mar Menor representa a una escala local, el gran problema que tenemos a escala global. Se esta advirtiendo desde hace décadas también de los impactos que en en el medio ambiente tiene lo que llamamos "desarrollo", se esta adviertiendo del envenenamiento de la biosfera, se hacen magnas reuniones, donde se reunen países  para establecer medidas de acción no obgatorias para impedir el colapso de nuestro entorno. Nada. "Buenas palabricas", como decimos aquí El proceso de degradación continua firme hacia un desastre como el que ha ocurrido en la "maqueta" del Mar Menor.
   Culpamos a los gobiernos, que no elaboran leyes protectoras, a las multinacionales que con su codicia acaban con la naturaleza, a los partidos que no tienen soluciones al problema en sus propuestas, pero no, no son ellos sólo los responsables. La inmensa mayoría de nosotros nos quejamos, pero no estamos dispuestos a renunciar al más minimo capricho que nos permite, legalmente, el sistema. Compramos donde podamos conseguir una ganga, sin importar el alto precio medioambiental y/o social oculto que ha sido necesario pagar. Votamos a partidos, que nos consta que no tomarán ninguna medida que no guste a sus votantes o a sus "patronos " que los apoyan en la sombra para que a suvez defiendan sus intereses. Tenemos lo que queremos tener y lavamos nuestra conciencia  quejándonos .
   Las medidas a tomar van radicalmente en contra de este ambiente de excesos en el que vivimos. Si se tomasen deberíamos vivir de una forma mucho más austera, renunciando a nuestros vuelos baratos, nuestros fines de semana en la playa, a nuestra comida basura... etc. Pensamos que con reciclar cuatro envases ya hemos cumplido. Que si nos compramos un coche híbrido hemos salvado el planeta y así no vamos a ningún sitio. Mientras no asumamos la situación. seamos conscientes de la gravedad y no tomemos las medidas acordes vamos directos a un colapso, como lo fueron los pasajeros del Titanic, mucho antes de chocar con un icberg que no veían aún. Preferimos la ignorancia, porque si nos informamos de verdad, viviríamos en una disonancia cognitiva muy incómoda.
   Si tenemos que tomar medidas que perjudiquen nuestos ingresos o nuestra confortable forma de vida, no tengan la menos duda. No se tomarán