Nube y Agua

Nube y Agua
El desapego de las nubes...la humildad del agua

lunes, 13 de julio de 2020

El cometa del confinamiento

  El 27 de Marzo  pasado, cuando empezaba el confinamiento, el telescopio espacial Neowise descubrió al cometa, cuando aún era un punto neblinoso dé magnitud 17. El 3 de julio paso por el perihelio, el punto más cercano al sol. Se ha ido separando de él día a día, de forma que se podía observar antes de la salida del sol, dejando ver su larga cola a simple vista.
  No es frecuente ver cometas de este tamaño, visible incluso desde núcleos urbanos tan iluminados actualmente.
  Por razones que desconozco, siempre me han atraído los cometas. Recuerdo leer en un libro de divulgación magnífico de Patrick Moore que me regalaron en los años sesenta la historia de Pons, ese humilde astrónomo del siglo XIX,que empezó trabajando de conserje del observatorio de Marsella y con el tiempo se convirtió en un reputado astrónomo y el más grande cazador de cometas, (descubrió 37). Se fabricaba sus propios instrumentos para este fin, concretamente un buscador de cometas de gran apertura y focal corta para poder inspeccionar amplios campos de estrellas disfrutando de una alta luminosidad, condiciones necesarias para tener éxito. Messier fue otro cazador cometario afamado, al que además le debemos su catálogo de objetos difusos del cielo, (galaxias, cúmulos de estrellas y nebulosas), que podían ser confundidos con cometas aún lejanos al sol. Ambos dos me parecían seres espéciales.
  El gran problema de este cometa, es que sus representaciones tenían lugar a partir de las cinco de la mañana, una hora en la que suelo tener la mayoría de mis circuitos apagados y en la que no se pueden hacer demasiado ruido bajo el riesgo de despertar a mi maestra zen. La astronomía es muchas veces una ciencia exigente que te hace salir de tu zona de confort...
   Pero el cometa no iba a volver hasta dentro de 6.000 años. Los más seguro es que para entonces yo esté convertido desde hace mucho tiempo en "mil vientos", incluso no me extrañaría, que al paso que vamos en destruir las condiciones que han permitido surgir a la humanidad como tal, no quede ni un humano para entonces que pueda disfrutar de su visión. ¡Había que verlo como fuese y fotografiarlo!
   Afortunadamente una vez levantado de la cama, (lo más dificil para mí), el cometa se localizaba fácilmente y solo había que disparar fotos con diferentes configuraciones para tenerlo guardado. Estoy convencido que en esos momentos los sentimiento de Pons y Messier, eran muy similares a los míos...
Vista panorámica del amanecer del 11 de julio. A la izquierda de la foto ( y de la torre) el cometa, a la derecha de la foto Venuas , que tiene turno de mañana también




Todos duermen.
una estrella con cola
en el cielo

jueves, 14 de mayo de 2020

SESENTA DIAS


   Hoy se cumplen sesenta días desde que empezó el estado de alerta.
A principios de marzo ni se me pasó por la cabeza la que se nos venía encima. Me temo, por lo que veo y escucho que mucha gente, no es consciente de en qué problema estamos metidos.
El virus  parece ser que ha infectado a un 5% de la población, lo que demuestra que el confinamiento ha sido efectivo, pero esa efectividad nos deja muy desprotegidos frente a posibles  exposiciones futuras al mismo, mientras no tengamos tratamientos efectivos o vacunas. Por lo poco que sé de estas cosas, (soy farmacéutico), no hay que esperar soluciones milagrosas inmediatas, por lo que posiblemente la única solución sea una reducción de posibilidades a la exposición. Desgraciadamente los virus sólo son visibles a través del microscopio electrónico, aparato cuyo uso  no es tan común como unas gafas. Esto hace que podemos estar revolcándonos literalmente en virus y no seamos consciente de ello hasta que no pase el periodo de incubación. Aparte de lo que a nivel personal pueda afectar, es muy posible que estemos contagiándolo durante este tiempo a las personas con las que nos relacionamos.
   Decía, creo que Amado Nervo, que la felicidad, (y la contaminación atmosférica) sólo son visibles desde fuera, a cierta distancia. Con este virus, pasa algo parecido, sólo lo vemos, (en sus efectos), después del periodo de incubación, cuando el mal ya está hecho.
   Entiendo que el personal está harto de estar encerrado. Entiendo -no me lo tienen que contar- el descalabro económico que supone esta encerrona, que no conviene olvidar, es bastante internacional. El gobierno tiene enorme presiones sociales económicas y políticas para reducir poco a poco este confinamiento. Hay que elegir dicen entre "salud o economía". No. No es una pregunta correcta. Salud y economía no son independientes, están demasiado interrelacionadas y cualquier elección conlleva la ruina de la otra y de ella misma a más largo plazo. Hay otra opción. Elegir a tope por economía y al que enferme de cierta gravedad ( a discutir en la casa de locos del parlamento), se le sacrifica, como a una mascota. En no mucho tiempo, toda la población es inmune y de paso nos quitamos a los viejecitos, ( sin dolor), de en medio. Esto supone un ahorro tremendo en pensiones para las arcas del estado y la economía se reactiva, gracias al tirón de los fabricantes de morfina, y los especialistas en pompas fúnebres... Sean valientes y los que optan por la economía, díganlo.
   Cuando leí los límites del crecimiento, un estudio encargado al MIT por el Club de Roma en 1972, me convencí de que esta civilización, ( o plaga), tenía sus días contados, pero que por poco, no me iba a pillar a mi. Error de exceso de optimismo. Me ha pillado. No esperaba que el derrumbe fuera a ser causado por una pandemia, en esta época de avances médicos, pero mira por donde, parece que es así.

Estos son los límites calculados en los años 70 del pasado siglo
Evolución de datos reales 
    El decrecimiento voluntario, esa teoría, aparentemente absurda, para evitar que la sociedad chocase contra las paredes de su entorno y se abriese la cabeza ya lo tenemos aquí y vamos a elegir la opción b, la de decrecimiento "no voluntario", la más desagradable.
   En este mundo hiperglobalizado absolutamente inter dependiente, este parón de la economía ha supuesto un descalabro de importantes sectores económicos, a nivel mundial, cuyas consecuencias no nos imaginamos aún, pero vamos, tómense algo que active su imaginación y piensen en lo peor. Se quedan cortos...
   Todavía la mayor parte del personal está en la fase de si son galgos o podencos, de si el gobierno tal, de si la oposición peor. Que si empieza ya la liga y de que cuando vamos a poder ir a los bares y a la playa... Todavía estamos en fase tecno-optimismo, ese de "seguro que ya tienen la vacuna o el tratamiento…" Mas dura será la caída.
   Puede ser que hoy no me haya tomado la pastilla de Optimicín Forte de 750mg pero esto lo veo muy mal. Hoy lo comentaba con unos compañeros. Estos sesenta días han sido y serán los mejores de mi vida, ( la vida que comenzó el 14 de marzo pasado)
   Ojalá me equivoque...

 

martes, 12 de mayo de 2020

Desencajonamiento.¡ A por la siguiente ola!

 
   Somo así... Se trata de estar en contra, de lo que sea, de todo. Con las medidas de  desescalado o  fin del confinamiento hemos pasado a la fase de denuncias por homicidio por las victimas de la pandemia. Hemos pasado  a perder el miedo al virus. Los mismos que en su momento reclamaban medidas urgentes de confinar a la población hoy exigen que esta se acabe cuanto antes, o por lo menos antes que en las otras comunidades. 
   El virus sigue haciendo su labor, infectando, matando...Pero los muertos ya se asumen con deportividad por la ciudadanía, como los de accidentes de tráfico. Ya no se miden en "accidentes de Airbus diario". La gran esperanza es poder "ir al bar". Lo demás es secundario.
   Se habla de que hay que elegir entre la economía o la salud, por esos mismos que están dispuestos a llamar asesinos  a los que han cargado con la responsabilidad de gestionar el tsunami de la pandemia. 
   Pero esto no ha acabado. Además de la pandemia del virus nos estamos enfrentado ya a una crisis económica que no ha hecho más que empezar y que me temo va a arrasar con esta sociedad que sólo desea volver a "la normalidad". Esta crisis, ¡como no! la tendremos que afrontar como buenos españoles, es decir enfrentados. Así sus efectos serán más profundos. Más largos.
   A parte de todo esto no hay que olvidar la epidemia de "palurdismo" de la oposición centrada, histriónicamente en derribar al gobierno "comunista y bolivariano" , en no desaprovechar esta ocasión de oro que se presenta. Cuanto más muertos mejor... Isabel Diaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, es su musa más inspirada, aunque no la única.
   Espero equivocarme, pero por algunos detalles que veo en la sociedad, es muy posible que haya un nuevo rebrote de la pandemia gracias a la actitud de pocos, pero suficientes cenutrios, que consideran el saltarse las normas un canto a la libertad. En Corea del Sur, China, Alemania, países, en principio más disciplinados que nosotros se han producido ya repuntes. Esperemos a ver que pasa a partir del 25 de mayo.
 "¡Cuanto peor mejor!" ¡A por ellos!

domingo, 3 de mayo de 2020

Septima semana de cuarentena. Soplar y sorber.



 El confinamiento parece que poco a poco toca a su fin. El gobierno emite unas normas de desescalada, (que para satisfacción de los que no lo tragan, cambia cada diez minutos), que pretenden la vuelta a la "normalidad", es decir al disparate anterior al coronavirus. Independientemente de las, al menos aparentes, estupideces de las normas, como era de esperar, ha contado con la crítica rabiosa de la Oposición. !Qué palabra ésta, Oposición...!¡ Lo dice todo! Su función es oponerse a lo que diga el gobierno. Como norma, luego las racionalizamos, pero de primeras, me opongo. No digo que no sea necesaria la crítica, hasta la oposición en bastantes casos, pero es que no es eso. Hay unos que mandan. No me gustan, además atentan contra mis intereses particulares, (convenientemente envueltos para regalo de las masas, en banderas y valores intangibles entrañables), pues hago todo lo posible para quitarlos de en medio. Vale todo. Mentir es fundamental. Al cabo de un tiempo lo consiguen, entonces la cosa sigue igual, pero el gobierno pasa a la oposición y viceversa. Las leyes que habían implantado unos son anuladas y los nuevos implantan las contrarias. Esta sin razón cuenta con el apoyo del respetable que, visceralmente, votan a unos y otros para fastidiar a los que no piensan como ellos. Los medios de desinformación, controlados por los poderes fácticos y financieros echas leña al fuego  para cabrear al rebaño. En fin...
   Antes de seguir, les propongo un experimento de física absurda. Tomen un recipiente, viertan agua en él. Tomen una pajita, llévensela a la boca por un extremo. El otro lo introducen en el agua. Chupen, verán que sube el agua por la pajita y beben. Ahora lo contrario, soplen. El aire baja hasta el liquido que se llena de burbujas. Ahora intenten hacer las dos cosas, pero a la vez....¿ Qué? Pues eso es más o menos el desescalonamiento. Aún hay nuevos casos de infección, sigue muriendo gente, mucha población no tiene anticuerpos y hay riesgo de que al aumentar los contactos haya un repunte de la pandemia, más muertos. Si eso pasa, la culpa será de este gobierno bolivariano, "asesino de españoles". Por otra parte, si no se va dulcificando el confinamiento, la economía va a seguir en caída libre, (se estima un descenso del PIB del ¡ 30%!). Si no se vuelve cuanto antes a la normalidad, la culpa del descalabro económico  será del gobierno comunista bolivariano. O sea, que el gobierno caerá sí o sí en  unos meses, por malos y bolivarianos. ¿La oposición propone alternativas razonadas? ¡Nooo!. ¿Para ayudarlos y que se vayan de rositas? Las mismas medidas o similares si las tuviesen que tomar la ahora oposición, serían defendidas, razonadas y apoyadas. En fin, "cuanto más corras, más te duela y si te paras revientes". Cuanto peor mejor.
   En redes sociales, grupos de whats app, la guerra civil está declarada mediante insultos, impropios de gente que ha ido a colegios de pago, bulos que no se sostienen, pero que animan al rebaño, banderitas, himnos...etc. Uno, en su incorregible estupidez, piensa que en el patriotismo se debería demostrar mediante la solidaridad, evitando crear estados de ánimo exaltados, no desinformando,   proponiendo medidas y correcciones... en fin no poniendo zancadillas. Y eso no implica tragar y someterse o no criticar lo que esté mal. Criticar, como alguien cercano, al que se quiere corregir de un error por su bien y el nuestro no despellejar.
   Palpo en el ambiente que me rodea un ambiente guerra civilista  verbal. Hay mucho odio. De momento se queda a nivel verbal, pero cuando llegue en toda su intensidad la segunda ola del tsunami, la de la crisis y nos pille empobrecidos, no me extrañaría que se pase a la violencia. En este país tenemos larga experiencia y somos buenos en esto...
   En otros ambientes lo que impera es un estado , para mí, de ingenuidad. Durante la cuarentena hemos sobrevivido sin cantidad de cosas o actividades que considerábamos irrenunciables. La naturaleza se ha recuperado en gran medida, nos hemos vuelto, según parece más solidarios, menos individualistas. Se cree que el "palo" ha sido suficiente para que una vez que acabe esto, salgamos transformados... Perdonen, pero viendo lo que veo y las ilusiones del personal para una vez que acabe esto, no apuntan a ninguna transformación. Creo que será parecido a una estampida (si las economías particulares se lo pueden permitir)
   Tenemos que entender, que el medio ambiente no se salva por reciclar los innecesarios envases de platico o  cristal. No se salva por no coger el coche para comprar el periódico en las esquina, o moderar la climatización excesiva de locales cerrados. Si queremos de verdad protegerlo, hay que renunciar a muchos placeres -lícitos- que ahora, (antes), disfrutamos. Es otro modo de vida, menos espectacular y regalado. Lo que pasa es que ese decrecimiento voluntario, choca frontalmente con nuestro natural egoísmo, con la publicidad que como la zanahoria y el burro nos lleva a correr del último modelo de coche, del nuevo móvil o a comprar ropa como si fuera papel higiénico al comienzo de una cuarentena. Todas estas cosas son producidas o generadas por personas que gracias a ello tienen un puesto de trabajo en empresas que tienen como fin, PRIORITARIO,  maximizar  beneficios  o rentabilidad. Cualquier decrecimiento  choca frontalmente con la economía, tal como funciona.
   Si una opción determinada choca contra nuestros ingresos o el nivel de vida que disfrutamos, será rechazada por sistema, luego se la racionaliza, diciendo que "lo que yo pretendo al comprarme el Mercedes es dar trabajo a los obreros e ingenieros que los construyen en Alemania" y nos quedamos tan panchos.
  Si bien el decrecimiento voluntario es, para mi, impensable hoy por hoy, el decrecimiento por narices, el desagradable, no es que sea la solución es que teniendo en cuenta el crecimiento de la población y del consumo de una parte de ésta frente a las limitadas materias primas y energéticas en que se basa nuestra sociedad, así como la capacidad de regeneración de los ecosistemas es a lo que estamos abocados. Y será muy, muy desagradable, en serio.
   Nos movemos dentro del planteamiento de que una cosa es el medio ambiente y otra somos nosotros y¡ no! ¡El medio ambiente también somos nosotros!. ¿A nivel del hogar gastamos más de lo que nos podemos permitir o tiramos la basura en nuestras habitaciones? Prueben y vean.
   Tampoco es de descartar  en el futuro el riesgo de pandemias semejantes a la actual, en mi opinión, debidas a la presión que sufre la fauna salvaje por nuestra depredación incontrolada.
   En fin, como ven hoy no he tomado mi dosis de "Optimicina Forte"
   Pero a pesar de todo la primavera sigue su curso. Los ciclos naturales "van a su bola" más o menos alterada por esa plagamos nosotros. Esta primavera, gracias a las lluvia de abril ésta, la que hemos pasado encerrados, es espectacular, como puedo ver con cierta lejanía.





 La luna, fiel a sus compromiso acude a su cita en la fase que le corresponde. Como reza la triste canción que habla de traiciones, "el cielo es limpio... Pon arriba tus ojos, siempre arriba.






martes, 28 de abril de 2020

Quinta y sexta semana de cuarentena. Retiro



   Continúa el "retiro". He decidido llamarlo retiro, en lugar de confinamiento porque me parece que esa palabra abre oportunidades. Confinar, se confina al ganado. También los esclavos vivían confinados, como los prisioneros de los campos de concentración. No sé, tiene unas connotaciones un tanto vejatorias, (al menos para mi...) Por contra "Retiro", lo veo más activo, más voluntario, Si uno está confinado, se va envileciendo, intentando olvidar ese estado dejándose llevar por los vicios  que uno tenga a mano, comer, beber alcohol, fumar, porno...etc. Se convierte en una queja continua, contra el gobierno, contra los que le rodean, contra el mundo. En el retiro, al contrario uno se observa, no sólo en el presente, también en el pasado. Se ponen de manifiesto las reacciones automáticas, la desesperación, la frustración, los odios y aversiones, los apegos... En fin afloran los defectos que tenemos  a la superficie y este afloramiento y observación, (aunque duela), es  el principio de su debilitamiento.

   Todos los días las noticias, los grupos de WhatsApp vomitan su carga de bulos, mala uva, desinformación odios... He decidido no atender a las noticias y procurar no ver WhatsApp, al menos los de algunas personas. Quejarse, seguir teorías de la conspiración, buscar afanosamente culpables, (el "Coletas por ahora esta imbatible ), difundir absurdeces que creen odio, es precisamente lo que menos ayuda a la sociedad a superar este trance.
   No voy a negar que el gobierno,(los gobiernos, porque hay muchas autonomías), están cometiendo  errores, pero también creo que este tsunami es muy difícil de gestionar, máxime cuando la oposición, (¡que bien encaja este nombre a las fuerzas que no están en el gobierno!), tiene como estrategia sacar rédito de los muertos y desgracias que estamos viendo y como objetivo expulsar -como sea, todo vale- al gobierno. Esto de utilizar a las victimas para derrocar gobiernos no es nuevo. La ultraderecha, (en España la derecha siempre ha sido ultra, lo que pasa es que cuando gobierna, no se irrita), ya utilizo muy provechosamente las victimas asesinadas por ETA como palanca para ganar voluntades.
   La polarización cada vez es mayor. Al enemigo ni agua. Se está produciendo una fractura que impregna todo en la sociedad, que no nos va atraer nada bueno. Cualquier matización que se haga es respondida salvajemente, con el fin de que todo sea blanco y negro, (o rojo y azul, conmigo o contra mí...)
   El país se ha llenado de expertos en pandemias, virología tratamientos médicos, (disparatados), que se distribuyen masivamente por las redes, llenas de "haters".
   No se le ocurra plantear la posibilidad de que el origen del virus sea una zoonosis, favorecida por la degradación del medioambiente y la presión sobre las especies salvajes, porque inmediatamente serás clasificado como eco-rojo peligroso ¿Y TÚ QUE HACES, te esculpirán. Además te reprocharán que también tengas un coche, que no vivas en una cueva, o debajo de un puente, que no recolectes tu comida en vez de ir a comprarla y que vistas con las prendas de ropa habituales compradas en una tienda. Si abrumado uno intenta reducir su "huella medioambiental", (cosa que no es tan fácil como parece), inmediatamente eres "rarito", tocapelotas", incómodo, petulante, inaguantable...etc.
   Por eso esto del "retiro" me gusta. Es un poco como un ensayo para "el gran retiro",ya más cercano. Procuro de paso, reducir mis palabras al mínimo para no ofender a nadie, (a sabiendas que nunca es suficiente), y crear un ambiente, vamos a decir pacífico. No se "lucha" por la paz, hay que ser paz.

   Leo todos los días la entrada correspondiente de "The daily stoic "de Ryan Holiday y Stephan Hanselman, intentando buscar inspiración en los escritos de Marco Aurelio, Epicteto o Séneca, de forma que intente acomodar mis pensamientos y actitudes a las ideas que estos señores recogen para cada día. Lo recomiendo. Ayuda en estos momentos.
   El retiro me está ayudando a ver la cantidad de defectos, ( todos ellos justificables, ¡por supuesto!), que tengo y a entender que en las quejas y lamentos no hay ningún provecho. De todo de lo que me he quejado, (y que  me sigo quejando aún), es al 95 % consecuencia de mis pensamientos y mis actos y si bien lo pasado, no tiene arreglo, el presente y el futuro si lo tienen, si soy consciente del poder que tengo para reconducir mis pensamientos y actitudes. Mi campo de fuerzas no llega más lejos...
 
   Conviene irse preparando para estos últimos años de vida, que los voy a vivir en una sociedad muy complicada, azotada por una crisis económica tremenda, incalculable y todo lo que ellos conlleva, (miseria, ruptura social, sufrimiento, carencia, odios...). No aportar más odio del que ya hay, (y habrá), por el contrario, como dije antes, ser paz.

  Una tormenta de granizo  impetuosa y corta, puso fin al día ayer. Al abrirse las nubes, a la puesta del sol, un fugaz arco iris se pudo ver por el Este y una luna nueva, que quiero ver como una imagen de esperanza apareció en el cielo alta, por poniente...



Granizada.
Al abrirse la nubes
¡la luna nueva!





domingo, 12 de abril de 2020

Tercera y cuarta semana de cuarentena

   Van pasando los días con pasmosa rapidez. ¡Un mes encerrado en casa! Dicho así suena tremendamente negativo, pero en mi caso ha sido todo lo contrario. Los estoicos nos advierten que las cosas se dividen en las que de alguna forma tenemos control o mucho control y las que escapan a nuestro control. La situación generada por el virus y las medidas que los gobiernos han tomado, escapan absolutamente a mi control y sólo tengo posibilidad de elegir mi actitud ante esta situación. Por lo tanto he decidido sacarle partido. Me lo he tomado como una travesía transatlántico, en las que uno también está confinado durante un tiempo similar.  Hay que asumir que no se puede bajar del barco y que los compañeros de travesía pasan a ser muy venerables maestros zen, que me van a poner de manifiesto las aristas de mi carácter y con los que voy a convivir estrechamente durante el período.    Es cierto que falta el murmullo del agua sobre el casco. Las noches estrellada, los amaneceres y las puestas de sol. Faltan también los delfines y los peces voladores, sin embargo, la navegación es muy tranquila. No es necesario tomar rizos en mitad de la noche o arriar el asimétrico ante la llegada de un chubascos que lo pueda rasgar. Al final, como siempre, el mundo es neutro.
Aparte de rutinas de ejercicio y "zazenes" me he propuesto abstenerse de participar en la verborrea y bulocracia  de los grupos de whatsapp  y redes sociales. Tal como ha aparecido la pandemia, los gobiernos han sido pillados en mantillas, sin material, sin preparación, sin unos protocolos claros sobre como actuar. Se están cometiendo errores, desde luego, pero cualquier gobierno por bien intencionado que fuese lo habría hecho similar. Además, los gobiernos no sólo toman decisiones basadas en criterios científicos, que son por lo visto muy opinables,  sino que además tienen la presión de ganar o perder votos con cada decisión, lo que no ayuda precisamente.
   Como se ha suspendido la Liga de fútbol, los 47 millones de entrenadores de fútbol han pasado a ser expertos en pandemia y gestión de catástrofes, con la inestimable ayuda de los bulos viralizados por la extrema derecha. Eso sí,  expertos a posteriori. Lamentable el papel de los políticos en general y muy en especial de la oposición  que está capitalizando las muertes en su beneficio.
Ya se sabía con tiempo, dicen, y no se tomaron medidas... También se sabe con tiempo el proceso, acelerado, de cambio climático que nuestro tren de vida ha provocado, también se sabía que se están extinguiendo especies a un ritmo nunca visto, o que la contaminación, de una forma menos espectacular mata cada año más  que el coronavirus. También se sabía que casi mil millones de personas mueren de hambre cada año en el mundo y no se hace, ni se va hacer nada... como cuando vemos las nubes que nos parecen inmóviles en el cielo. Pero basta acelerar las imágenes para ver que de eso nada...




   Mientras tanto, la primavera se sigue desplegando en cada rincón. Los frutales, ordenadamente se van llenando de flores para satisfacción de los insectos colonizadores, (¡y de un servidor!).

Mañana gris.
En la flor del manzano
Hay un bichito

De repente
el cerezo en flor
Alguna lágrima... 

   En la terraza, ha nacido una planta de sonchus que para mi cumpleaños me obsequió  con dos preciosas flores amarillas. Esta semana, otras dos flores, si cabe, mas bellas, han hecho su aparición 

¡Dos flores más!
Regalo de la planta
que no arranqué 

   Para terminar, en estos tiempos complicados, conviene tener presente la inscripción  en los maderos que se golpean para llamar a la meditación en los monasterios zen

"El nacimiento y la muerte
son cuestiones importantes
¡Qué  efímera es la vida!
Cada minuto es precioso.
El tiempo no espera a nadie "






domingo, 29 de marzo de 2020

Caurentena. Segunda semana.

Acabará siendo una manzana a su debido tiempo.¡¡ Qué cosas!!
Se piden milagros y estamos rodeados de ellos

Las gotas de lluvia también confinadas

Para mi cumpleaños me encontré en la terraza este precioso sonchus de regalo
A pesar de todo
conviene recordarlo:
¡es primavera!


Cuarentena.
Por poniente la luna
también aislada...

La nube blanca y
la montaña azul,
inseparables




sábado, 21 de marzo de 2020

Cuarentena. Semana 1

   De pronto, el mundo se ha parado. Nos hemos tenido que recluir en nuestras casas sin poder salir a la calle a no ser  por motivos muy concretos. 
   Dice Epicteto que la mayor parte de las cosas que suceden están fuera de nuestro control. Sólo en las internas,( lo que pensamos, lo que hacemos...), parece que tengamos cierta libertad y posiblemente tampoco sea enorme. Creo que nuestro pensamiento, nuestras decisiones, cada vez están más controladas por el "neuromarketing", por nuestro entorno... "Yo soy yo y mis circunstancias" decía Ortega. Tenía razón.
   Los estoicos nos repiten, porque es importante, que no reaccionamos a lo que nos sucede sino a nuestra percepción de lo que nos sucede. O sea que hay que tener mucho cuidado cómo decodificamos el mundo externo porque nos va la felicidad en ello. Si no podemos cambiar el mundo, sí podemos modificar nuestra percepción e intentar ,por ejemplo que una dificultad sea un reto, un entrenamiento.
   Pues en eso estoy, procurando aprovechar estos días para que no sean de encierro sino de retiro. Cambia mucho el panorama. 
   Esta especie de Sesshin (*), con mi muy venerable maestra zen, a la que sigo hace 40 años, es una ocasión magnífica para intentar ver las cosas como son. Seguir la evolución de los días, de la primavera, que ha empezado recientemente, de ver nubes, cazar gotas, oír conciertos de mirlos y sentarme de cara a la pared todo lo que puedo disfrutando del silencio reinante o del ruido de la lluvia
   Todo esto ayuda a comprender, a vivenciar que no somos nadie. que en el momento más imprevisto, (que suele ser el más inoportuno), el universo manda al traste todos tus planes, en ese mundo que creíamos tan inmutable, tan estable, tan  seguro... Todo es impemanente

(*) Sesshin significa "tocar el epíritu". Es un periodo de retiro donde se practica intensamente el zazen además de mantener una actitud de atención plena en todas las actividades del día. Uno sale diferente... 







Lluvia mansa
El ruido de las gotas
¡y un mirlo!

Cuarentena.
El paso de las nubes
también distrae

Cuarentena.
Sólo se oye un mirlo
en el ocaso


jueves, 5 de marzo de 2020

Embobado...




   Ha hecho un día precioso. Con esa luz mediterránea que se produce con los vientos secos de poniente que limpian la atmósfera, pero, vamos,bastante normal en esta época del año. A medio día ha subido el viento y en el cielo han aparecido nubes lenticulares, esas que hacen suspirar a los pilotos de vuelo a vela, porque les permiten batir récords de altura o surfearlas y volar grandes distancias.
    Al atardecer, una luz rojiza entraba por la ventana. Algún espectáculo se estaba montando en el cielo ... He salido a la calle  y...¡ efectivamente! El sol,ya debajo del horizonte, iluminaba las nubes altas con esa luz anaranjada del atardecer.
   Me he quedado embobado... ¡Qué  decir! Es el típico caso en que es mejor callar y enseñar una imagen, que vale más que mil palabras

Puesta de sol.
Mirando a poniente
embobado





lunes, 24 de febrero de 2020

Flores y hormigón






   Soy repetitivo, pero es que repito mucho los trayectos que hago camino de la oficina.
   Incluso en una ciudad donde el asfalto y el hormigón campan a sus anchas, es posible seguir el paso de las estaciones. Flores que se abren, hojas que salen en los árboles, hojas que, cumplida su misión, caen el al suelo para aportar y reciclar materia orgánica necesaria para el sustento del árbol del que cayeron, sin saber que caen al cemento, molestando a los viandantes que las pisan sin reparar en ellas...
   Ahora toca la época de las flores. Durará poco y tal vez esa fecha de caducidad sea un potenciador de su belleza, belleza efímera.
   Es increíble el "derroche" de creatividad que manifiesta la naturaleza para mantener su "vivacidad". Cuando las flores se abren a escasos metros de la "hormigonez", tan contraria a esas leyes naturales, que no han sido "pactadas" aún me impresiona más.





Un taraxacum
rodeado de casas...
¡Él a lo suyo!

jueves, 20 de febrero de 2020

miércoles, 19 de febrero de 2020

¡No sé!


El Buda de fibra... ahí empezó todo

 Tengo la sensación, ahora en la vejez de ir comprendiendo cada vez más de qué va "todo esto" y cómo intentar gestionarlo.
   Para mí uno de los mayores "entendimientos" que he tenido últimamente ha sido"vivenciar" el verbo "TRANSCENDER". Dentro de las muchas acepciones  que tiene la RAE me gustan la 4ª ,"Estar o ir más allá de algo", pero sobre todo la 7ª " Penetrar, comprender, averiguar, ir más allá de algo".
   Recuerdo que durante una visita a un templo budista en Sri Lanka había una imagen de Buda de piedra  de dimensiones más que generosas, aunque de belleza muy discutible, pegado a una pared. En mi incultura sobre este tema, empecé a hacerle fotos desde diferentes ángulos, acercándome cada vez más. Cuando estuve muy cerca me di cuenta que la antigua estatua no era tal sino un molde realizado en fibra de vidrio y recubierto de arena. Vamos, como un decorado de película, que una vez que pasas la puerta, que transciendes la fachada resulta ser un tinglado de cartón piedra y madera que simula -perfectamente- la fachada de una antigua casa, el resto lo pone el observador-imaginador. "Que parezca qué", esa gran filosofía del engaño en el que la apariencia carece de esencia pero aún así se vende bien.
   Transcender algo es casi una "iluminación", diría yo. Lo que tomas como real, como imprescindible, es sólo fachada para cazar incautos. Es lo que se entiende por "des-ilusión". Generalmente las des-ilusiones , los des-engaños tienen mala prensa. "ha sufrido un desengaño amoroso, pobre..." y nos solidarizamos con su pena. ¡Pues no! se ha liberado de un engaño ! De un autoengaño, que son los peores. Esa persona se ha dado cuenta de que estaba sobrevalorando una relación, algo, que tenía un aspecto muy atractivo pero que en realidad no merecía tanto la pena. Es cierto que en un primer momento puede ser dramático, pero también es verdad que un buen des-engaño es liberador, posiblemente para siempre.
   Tenemos gran facilidad para auto engañarnos, (con la inestimable ayuda del neuromarketing). La felicidad siempre va a estar un poco más allá, con esa persona con la que no estoy, con ese coche que me anuncian y que circula por calles vacías, con ese chaletito, (que luego tendré que limpiar todos los días), con esos zapatos nuevos. Pero una vez conseguida la meta y pasado el fugaz momentazo hormonal, tenemos que ir tras otra fachada, según aumentan las cantidades de dopamina en nuestro cuerpo.
   En el "atardecer de la vida" en que me encuentro he sido des-ilusionado un montón de veces. Generalmente no bastan unas pocas desilusiones, siempre uno piensa que bueno, que la próxima será mejor... pero no.
   Cuanto más cosas transciendo más tranquilo me encuentro. Ya no espero nada de las personas ni de las cosas, o mejor, sé que me darán algún buen momento, pero que o bien en un plazo de tiempo más o menos corto ya no me darán la satisfacción esa que da el primer sorbo de cerveza un día de calor o bien es sólo fachada. Y si de verdad me apetece me dejo engañar, pero a sabiendas.
  ¿ Las tentaciones? Pues mire Ud. tampoco. Las tentaciones prometen una satisfacción espectacular pero no dicen nada del precio que hay que pagar después y que además suele durar mucho más que la satisfacción que ha generado. Ahora cuando me siento atraído por alguna tentación , (que todavía me pasa, más de lo que quisiera), me vienen a la mente las imágenes del día después o años después de sus consecuencias sobre mi libertad o mi dignidad... etc. y me dejan de atraer ipso facto.
   He transcendido, (bastante, pero no todo aún), mi necesidad agobiante de tener razón, con lo cual he ganado innumerables horas que perdía en discusiones, (la mayoría de ellas absurdas y/o innecesarias), en auto justificarme… ¡No vean que gusto! En las típicas discusiones sobre el pin parental, la nutrición, la política, la religión, si alguien, en un descuido, tiene la deferencia de preguntar mi opinión, me limito a contestar con un "no sé", (muy sincero). Me he dado cuenta que a la gente le importa un pimiento mi opinión, lo que quieren es reafirmarse en sus creencias, (bastante irracionales, dicho sea de paso, ¡como me pasaba también a mi!). Cuando me reprenden, pues lo acepto,  aún sin demasiado gusto, sin revolverme ofendido, como una enseñanza más  de las muchas que me quedan por descubrir sobre mí mismo.
   "Pues debe ser una vida aburrida" me dicen, cuando expongo mi descubrimiento a los más allegados, que son pocos. Puede ser. Yo  la llamaría tranquila, pacífica, feliz... y desde luego !más barata!

miércoles, 5 de febrero de 2020

Los almendros...¡ otra vez lo han vuelto a hacer!



  En el Campo de Cajitán o Cagitán, en la región de Murcia, un terreno entre los municipios de Cieza, Calasparra Mula y Bullas, los almendros han empezado a florecer.
  Procuro cada año asistir a la floración de los almendros, que cada vez es más temprana y hacer fotos como un poseso. No me canso. Acostumbrados a tanta maravilla tecnológica y absorbidos por los medios, que más que informar, entretienen, la floración es una vuelta a otra época, no tan lejana en el tiempo pero sí en las formas. Para mí es algo a sí como asistir a un milagro, de hecho, aunque suceda todos los años y sea algo accesible, para mí lo es. Unos árboles negros, viejos, que parecen muertos, de repente empiezan a tener abultamientos en las ramas que en unos pocos días se transforman  en unas flores blancas o rosadas que hacen las delicias de las abejas y un servidor.
 Pasear entre ellos es casi una experiencia religiosa que recomiendo. Es contactar con la naturaleza, con sus ciclos, con su actividad humilde, pero poderosa. Es experimentar directa y personalmente la transitoriedad y transformación, disfrutar de un espectáculo efímero sin apegarse a él, no sé es tomar consciencia de como funciona la vida.









Con reverencia.
Andar entre  almendros
blancos de flores