Nube y Agua

Nube y Agua
El desapego de las nubes...la humildad del agua

martes, 20 de diciembre de 2016

No se siente español

 


 El Sr Trueba no se siente español. De hecho no se ha sentido ni cinco minutos español. Bien cada uno se siente lo que quiere, ¡qué le vamos a hacer!
   Estas manifestaciones, le han salido bastante caras. Su película "La reina de España " ha sido un fracaso de público. Quizás este fracaso sea consecuencia del boicot, que a raíz de sus manifestaciones, ha tenido en las redes sociales. Ya  se está preparando otra campaña más o menos relacionada contra su posible defensa en los premios Goya
   No tengo especial simpatía por este señor,ni me gustan especialmente sus películas, (una producción suya, "Lo que esconden sus ojos" en cambio ha tenido un cierto éxito de audiencia en televisión, curioso). Como digo no le tengo especial simpatía, pero creo que la campaña contra él es excesiva. De la misma forma que sus manifestaciones, las considero innecesarias.
   No acabo de entender por qué el hecho de nacer en un determinado territorio te obliga de forma automática a identificarte con él. Por ejemplo yo nací en Madrid, pero no me siento especialmente madrileño, ( con todos los respetos a quien se sienta). Desde hace años vivo lejos de Madrid y por mucho que me pueda gustar ir de vez en cuando no me siento madrileño. No por eso me siento anti madrileño, simplemente es que después de tantos años me puedo identificar más con la región en la que vivo, (sin que por esto me guste todo lo que pasa en ella).
   Pero ¿ qué quiere decir sentirse español ( o congoleño, o marciano)? ¿Implica que por ganar un premio de cine español te debas sentir español? ¿Debería uno sentirse entonces estadounidense si gana un Oscar?
   Yo he nacido en España, pero fue algo ajeno a mi voluntad. Tampoco fue mi voluntad nacer miembro de una determinada familia. Son cosas que pasan. Es fácil encariñarse con las personas más cercanas como son los familiares, ( a veces no...), o con las características  del país en que uno nació. Es lógico ¿ o es normal? Pienso que es más bien lo segundo. Por ejemplo no me siento muy a gusto ni me identifico con muchas cosas que pasan en España, como por ejemplo el alto índice de paro, la desigualdad, no me gusta el gobierno de un partido corrupto, prácticamente  refractario a la justicia. No me siento identificado con el sistema monárquico ni con la "pilleria" de muchos de mis compatriotas. Tampoco me siento identificado con una gran parte de la historia de mi país, (aunque si me sienta orgulloso de otros aspectos y de muchas personalidades históricas). Pero debo de reconocer que con las personas y los hechos con los que me identifico no lo son por el hecho de ser españoles, sino por su valor intrínseco. Por ejemplo D. Santiago Ramón y Cajal  es una persona a la que admiro, pero de la misma forma admiro a Madame Curie o a Gandhi. Son sus logros o su actitud lo que los hace admirables para mi, no el hecho de donde nacieron. Es su capacidad para luchar por sus principios, su afán investigador lo que a mis ojos tiene valor.
   Creo que la honradez, la honestidad, el trabajo en pos de un objetivo honesto, por encima de las dificultades, lo que hace a la gente realmente ejemplar. No, no es sólo la coherencia, a secas. Al Capone era una persona tremendamente coherente y no me parece en modo alguno admirable. Es la capacidad de sacrificio y la entrega a los demás lo que debe ser admirado, independientemente de donde nazcan.
   Personalmente me siento español. No lo puedo evitar. Soy en parte fruto de la sociedad en que nacido de mi nivel social y de la época que me ha tocado vivir. No tengo ningún interés en negarlo, como tampoco me siento especialmente orgulloso de ello. No tuve nada que ver en que fuera así. Pero de la misma forma puedo entender que una persona no se siente español, o alemán o italiano o sirio o afgano. Al contrario creo que la identificación ciega con el lugar de nacimiento genera a la larga enfrentamientos con otros que nacieron en otros lugares, sin ser por ello responsables. Por ejemplo, si yo me siente orgulloso de haber nacido por ejemplo en Afganistán, a lo mejor me sentiría obligado a matar, por odio a los que no han nacido allí, pero controlan el país, ni profesan la religión que venía en el pack. Desde aquí eso lo veríamos como fanatismo, como algo negativo. Allí sería considerado un mártir. ¿En qué quedamos? ¿No es absurdo?
   No es el origen, sino cómo uno actúa lo que debe definir a las personas. " Al atardecer de la vida, te examinarán del Amor" decía S. Juan de la Cruz. Cómo hemos amado en la vida, debe ser lo único que nos debe enorgullecer, no de dónde somos, claro que si amamos -incondicionalmente- nos da igual sentirnos orgullosos o no. Eso, no importa ya...

miércoles, 30 de noviembre de 2016

martes, 22 de noviembre de 2016

domingo, 20 de noviembre de 2016

sábado, 12 de noviembre de 2016

miércoles, 12 de octubre de 2016

Amar a la Patria



   No acabo de entender por qué  me debo sentir orgulloso  de ser español, por narices. Si hubiera nacido en Francia entonces debería estar orgulloso de ser francés y amar a Francia, en vez de  a España. Incluso debería menospreciar algo a los españoles. Al final se puede acabar odiando y hasta matando a los que les gustan otras banderas o hablan otras lenguas. Yo no elegí,  al menos que yo recuerde, nacer aquí.  No me arrepiento, entre otras cosas por que no fue responsabilidad mía. Me gustan unas cosas y me disgustan otras, pero esto me pasaría también si hubiera nacido en Colombia.
   Pero no. Tengo que amar todo. Justificar cualquier estupidez o maldad que hagan mis compatriotas o mis líderes . Erizarme ante una tela con unos colores determinados, emocionarme al contemplar el desfile de las tropas que pago con mis impuestos y desde luego defenderla " hasta la última gota de mi sangre".
   Pero realmente ¿ en qué  consiste amar a España? ¿ En que me gusten los toros, la paella, cantar "Y viva España"...? Es decir en que mi ego individual se proyecte y se infle más  por pertenecer a un ego más grande. Creo que eso es en el mejor de los casos folclore y pandereta.
   Para mi amar a España es amar a los que me rodean, aunque algunos me caigan mal, procurar su desarrollo personal, profesional, social  y espiritual. Pagar los impuestos que me adjudican por mucho que me moleste ver como se malgastan. Respetar el medioambiente y procurar dañarlo lo menos posible, colaborar con organizaciones que trabajen por los más desfavorecidos, intentar generar paz a mi alrededor... cosas así. Para mi la patria es el otro, sin que me importe mucho en que lengua me hable.
   




martes, 27 de septiembre de 2016

domingo, 25 de septiembre de 2016

sábado, 24 de septiembre de 2016

Me temo que no hay solución...




  El pasado 22 de Septiembre, se celebró, (aunque no es la palabra correcta), el día "sin coches". La respuesta de la ciudadanía fue masiva y esntusiasta... En Barcelona parece ser que se ha medido una reducción del número de vehículos circulando del 4%, en Valencia un 2%  y en Madrid los atascos en algunas zonas se han incrementado un 89%...
   Es fácil culpar a las autoridades, al Ministerio del Medio Ambiente, (llamado así porque ya nada más nos queda la mitad del que teníamos), a los ayuntamientos... etc Pero para empezar a la gente que está al frente de estas diferentes entidades, de una forma más o menos directa la hemos puesto nosotros, los ciudadanos y si no a ellos al partido que los pone. Es cierto que el urbanismo o más bien la filosofía del urbanismo que impera actualmente en España es el importado de los EEUU, ciudades dormitorio, centros comerciales a los que hay que ir casi forzosamente en coche en la mayoría de los casos en coche y centros de trabajo separados de las ciudades dormitorio a los que de nuevo hay que ir en coche, ya que el transporte publico no permite  eliminarlo o reducirlo drástica mente. Pero es que además el ciudadano medio no está dispuesto a renunciar ni un poquito así a su joya, a su coche por el que se endeuda con ilusión. Tampoco está dispuesto a compartirlo con el vecino, para que al menos su uso sea más eficiente.
   Los gobiernos sucesivos de cualquier color, (que en el fondo son del mismo: marrón, como los billetes de 50 euros) priman la venta de nuevos vehículos desaforadamente


   Está bien, la industria automovilística es un gran motor de nuestra economía que hay que apoyar para que haya crecimiento económico y la economía vaya bien, como nos cuentan. De paso cuanto más endeudado esté el ciudadano medio, más manso se vuelve, algo fundamental para los que ejercen el poder.
   Pero no es menos cierto que el automóvil, el invento que define a nuestra avanzada sociedad, tiene un inconveniente: Contamina el ambiente, sobre todo en las ciudades donde se acumulan. Emite CO2 ( ya sabemos que en cantidades bastante superiores a las que dice el fabricante) y este gas tiene la desagradable función de ser un gas de efecto invernadero y permanece en la atmósfera al menos 10 años. Luego una parte se absorbe por el mar y tiene el desagradable efecto de acidificar el agua del mar y esto a los corales no les sienta nada bien... Pero no sólo a los corales, el resto de gases NOx, Sulfuros, partículas... etc afectan muy negativamente a las personas que los respiran y se estima que en nuestro país son del orden de 18 millones de colegas, que viven en atmósferas insanas, eso aumenta los problemas respiratorios, alérgicos... etc. Se estima en 16.000 las muertes prematuras al año en nuestro país debido a los gases que echamos cuando nos desplazamos en coche.
   No sólo eso el automóvil es muy dependiente de los combustibles fósiles (el eléctrico también) y no parece que en un futuro no muy lejano no sobren precisamente este tipo de combustibles...
   Pero nosotros nada, como si no hubiese un mañana. Nos montamos en el coche para desplazamientos que podíamos hacer andando en unos minutos más, haciendo oídos sordos, (¡no me cuentes desgracias! dicen algunos), a estos temas que van a cambiar, (de hecho ya lo están cambiando), nuestro clima y nuestra sociedad (y no va a ser para mejor, de verás)

jueves, 15 de septiembre de 2016

miércoles, 14 de septiembre de 2016