Nube y Agua

Nube y Agua
El desapego de las nubes...la humildad del agua

lunes, 4 de julio de 2022

 


   A lo mejor es cosa mía, pero no me gusta lo que veo en esta sociedad. Tampoco me gusta lo que veo muchas veces en mí y las constantes, numerosas,  disonancias cognitivas que practico día sí y otro también. Pero creo que hay una sutil diferencia y es que tengo bastante claro qué es lo que debería ser, como debería comportarme y otra muy distinta es que generalmente opto por lo más inmediato, por lo más placentero o por lo más egoísta a sabiendas que no es lo que considero lo más correcto. Esto tiene un coste mental elevado, que se suele pagar con noches de insomnio. No sé solucionar las contradicciones del "deber ser" con lo que soy, como veo hacer a mi alrededor a otras personas. Debería ser mucho más consecuente. Aún si me esfuerzo, ¡zas!, al menor descuido me vuelvo contra mis valores, tan elevados ellos... Si alguna vez, en mi entorno critico una determinada actitud incoherente de alguien, inmediatamente el entorno se me revuelve como un tsunami y me echa en cara eso de "pues anda que tú" o "no eres el más indicado  para criticar nada"... Algo de bueno tiene y es que recibo gratis una ducha fría de humildad que hace que modere mis críticas a base de ver, antes de decir algo, si no incurro yo en el pecado que voy a criticar. Esto hace que cada vez me comunique más con monosílabos. La frase más llena de palabras que empleo es "lo que tú quieras mi vida" (¡seis palabras, nada menos!), que evita mayores discusiones, que no es poca cosa. 

   Pero volviendo a lo anterior esto de tener valores, o mejor de intentar que mis actuaciones se ciñan a unos valores como la honestidad, la veracidad, la generosidad, la empatía, la compasión, la justicia... (con escaso éxito, como decía antes), es realmente una incomodidad y socialmente no muy bien visto , ( si se intenta llevar con cierta seriedad). Me educaron en base a estos valores desde niño y ya se sabe que lo que de niño se inculca... Hace muchos años, alguna vez a sabiendas, intente ser pillo, "jugador de ventaja"... ¡Qué desastre! además de salirme el tiro por la culata, encima quedaba como un pillo, un sinvergüenza profesional, (profesional malo, quiero decir, habitual). Después de algunos reveses, me convencí de que cada uno estaba diseñado de acuerdo a un modelo y que él mío no era el del pillo, así que a intentar destacar  en ser honrado. Ser honrado, pero sin pasarse, porque en la sociedad, una cierta falta de honradez si a ti y a los tuyos les beneficia y pasa suficientemente desapercibida, se acepta sin problemas. Es más hasta se agradece, porque así los otros pueden hacer lo mismo.

   Si soy sincero, a veces pienso que carecer de valores, (me refiero a objetivos no egoístas), te permite llevar una vida, mentalmente mucho más tranquila, totalmente coherente, (no se pierde tiempo en arrepentimientos) y desde luego muy efectiva para triunfar en esta sociedad. A lo mejor más que una falta de valores, es una sustitución de unos valores por otros más prácticos.

   Me he fijado en las personas que poseen estos "antivalores" y actuan siguiendo unos patrones más o menos parecidos a los siguientes:

- Antes de tomar una decisión, piensa siempre cuál es la más interesante, rentable, satisfactoria para ti y actúa en consecuencia.

- Nunca te debe frenar las posibles consecuencias negativas que tus acciones puedan tener para otras personas de tu entorno, no digamos de entornos más alejados, tu país, el mundo el medio ambiente y demás zarandajas y mamandurrias." Lo que es bueno para mi es bueno para mi país". No le des más vueltas.

- Trata cuidadosamente a las personas con cuyo trato puedas salir beneficiado de alguna manera. A veces puede ser como tragarse un sapo, pero ¡piensa en los beneficios...! 

- Que se te asocie con personar triunfadoras, líderes empresariales, gente con influencia

- No pierdas el tiempo tratando con personas que no te pueden aportar ninguna rentabilidad. A veces hay que hacer una excepción si eso mejora tu imagen, pero sin excederse.

- La categoría moral de tus actos se mide única y exclusivamente por la rentabilidad que te produzcan

- No te importe pasar por encima de quien se interponga entre ti y tus objetivos de rentabilidad. Ellos también van a lo suyo y pasarían por encima de ti, en estas circunstancias "lo tuyo" es prioritario. 

- Machaca verbalmente a los que te pongan pegas, te critiquen o defiendan posiciones de perdedores en discusiones, (pobreza, injusticia, medio ambiente...cosas de perdedores). Insulta si es necesario, que sepan que eres una persona de carácter fuerte, (lo que los perdedores llaman mala educación).

No leas las noticias. Sólo los titulares y en medios que tengan tu misma visión del mundo y te la refuercen.

- Habla de ti de puta madre. Cuando hayas participado, aunque sea tangencialmente en una actividad de éxito, utiliza el "nosotros" pero de forma que parezca más un "yo y otros". Pon nombre en lengua inglesa a tu puesto de trabajo , actividad, conocimientos, cursos... véndete como la clave del éxito. Infla tu experiencia. Crea una tarjeta de visita llena de títulos en inglés

- Cumple la ley, (sólo hasta donde te favorece) y sáltatela de forma medida y silenciosa cuando sea necesario.

- Pagar impuestos es de fracasados. No te digo más...ya encontrarás la forma

- Compra  a quien tengas que comprar. No siempre hace falta dinero. Unas palabras lisonjeras una adulación calculada que no se considere como tal ,(es muy fácil), un favor inesperado...

- Apoya, no solo con tus palabras, tb con tu dinero o con tu actividad, al partido que defienda tus intereses. Ya se lo cobrarás

   Podría decir más opciones, pero creo que el lector inteligente sabrá deducirlas en el momento oportuno. En resumen:



Sé un hijo de puta,¡ pero coherente!

9 comentarios:

  1. Te leo siempre, aunque no comente. Me doy cuenta por este post y por otros del enorme desgaste emocional y existencial que te supone juzgar y enjuiciar a toda una sociedad que no está acorde con tus valores morales y vitales, ansiosos de ecología, justicia y honestidad. Tengo la impresión de que es energía perdida, malgastada, y que solo puede generarte estados de ánimo negativos. El juicio es peligroso porque lleva a comparar y puede desencadenar un ansia moralista maniquea que es a ti a quien daña porque no encuentras a muchos que estén en tu onda o altura de tus valores. Pienso que es un error. Tus juicios íntimos no van a cambiar las cosas, son inútiles y al único al que dañan es a ti porque te producen un íntimo malestar -que tiene mucho de pueril-. El mundo es como es, no lo podemos cambiar por más que suframos, solo podemos observarlo desinteresadamente porque echarnos encima la carga de la humanidad o del mundo es absurdo e inútil. En el fondo todo ser humano siente su dosis de sufrimiento, nadie es ajeno a ello por más suficiencia que ponga en sus manifestaciones externas. No podemos hacer nada por más que nos enfademos o excitemos. Pienso que vivir sin juzgar es más sabio que dedicarse a vivir juzgando. Desde que considero a los hombres con compasión me siento mejor. Puede que yo no sea un buen ejemplo de nada pero tampoco me inquieta. Cada ser humano -nos enseña el taoísmo- tiene un destino y una naturaleza propia. El gran desafío es comprenderlos. He ahí tu gran reto no el de cambiar a nadie. Solo te causará dolor, angustia y pesares que no producen nada positivo. El mundo es como es. Enojarse al respecto es tan inútil como pretender ser puro en un mundo que no lo es. Mi observación, que no consejo, es que es inútil tu actitud, solo te generará sufrimiento íntimo que no ayuda para nada a tu ansia de perfección. En el fondo el destino de la humanidad es inevitable para bien o para mal. Cada momento de tu vida en que no eres feliz asentado en tu realidad profunda y eterna es inútil.

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  2. Te doy la razón en parte. La crítica a la sociedad, es parte de la crítica a mi mismo. El no ver o no querer ver las consecuencias de nuestro modo de vida es más inocente que ser consciente y no actuar en consecuencia.
    De todas formas mi colapso personal si no fallan las estadísticas está casi garantizado en 15 ó 20 años . A partir de eso que más se puede decir....
    Aunque no lo creas no espero nada. Lo poco que yo pueda hacer no va a cambiar nada salvo algo de satisfacción a nivel interno. Lo único que se puede cambiar son mis pensamientos, actitudes palabras, (aunque no valga para nada) a nivel externo. Esta mala fase ha sido útil para una cosa:Saber qué es inutil. A partir de ahí es cuesta abajo, pero hay que pasarla.
    Muchas gracias por tus comentarios y recomendaciones. Me hacen pensar que has pasado por un carretera parecida.
    Un largo abrazo!

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  3. Desafortunadamente somos una especie escindida entre lo social y lo individual. Y encima debemos asumir que tenemos lo que nos merecemos a nivel colectivo. Otra cosa distinta puede ser el individuo que se sienta ajeno a dicho colectivo, entonces tendrá que pagar un alto precio emocional al tener que elegir entre la falsa coherencia colectiva y su instinto natural, individual y soñador. Conozco bien ese dilema y ese dolor, puesto que al final de mi vida biológica elegí vivir mi coherencia interior. Afortunadamente ya paso de la setentena y vivo un lujo emocional que siempre perseguí y en cierto modo alcancé. Doy fe, siempre que el aislamiento y el respeto ajeno no supongan problema, pues suele compensar largamente. Muy diferente sería tener que depender de un entorno hostil para comer y luchar por la supervivencia! Lo cual indicaría que las circunstancias pesarían más que nuestras inclinaciones instintivas, amén de un verdadero infierno.
    Personalmente encontré mucho consuelo en la física cuántica, la teoría de cuerdas y considerar nuestro universo como holograma y fractal.... también siempre perseguí los conocimientos más ancestrales que pude encontrar.
    Ya desde pequeñitos se ve venir a cierto tipo de criaturas y se les tacha de diversas maneras. Vivir fuera del cardumen resulta más peligroso, hay que saberlo. Asumirlo y perder el miedo a morir, puesto que vivir en un “valle de necios” implicaría la renuncia a las propias aspiraciones.

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    1. Antes de nada, muchas gracias por tu comentario.
      A veces pienso que me he vuelto radical. Pero no tengo excesivo interés que todos pensemos igual, como yo. Pero realmente lo que me abruma es la falta de pensamiento crítico, la aceptación de cualquier estupidez que de alguna manera apoye, no sus pensamientos, sino sus intereses. Creo que cambiar de opinión es algo sano si lo justifican los argumentos. Las lealtades irracionales me pueden. Pero es una guerra perdida. Lo he asumido y creo como tú que la única opción es tratar de mantener la coherencia interna.
      Comparto tu opinión de que todo esto es un holograma o algo parecido y hace muchos años incluso "lo experimenté " de alguna forma. El recuerdo me anima cuando la moral baja, como la frase de mi padre que de pequeño no entendia: "nene, ¡qué mentira es todo!"
      Un abrazo

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  4. Me lo he pasado muy bien leyendo esta entrada tan tuya.
    Un abrazo

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    1. Me alegro mucho Erna. Y me encanta verte de nuevo activa
      Un gran abrazo!

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  5. Creo que la coherencia y ser un hijo de puta no casan.

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