Nube y Agua

Nube y Agua
El desapego de las nubes...la humildad del agua

jueves, 24 de febrero de 2022

Noticias de guerra


En el ciruelo
la luz de la mañana.
Noticias  de guerra

Me he equivocado. A pesar de la escalada de declaraciones de unos y otros, de los movimientos de tropas, de las amenazas de sanciones que presagiaban lo peor, creí que al final se impondría la sensatez. Pero no.
Nada bueno se derivará de esto, sobre todo para las los ucranianos, en medio del choque de dos matones globales 
Cuando se pelean los elefantes, es la hierba la que acaba chafada.
Esperemos que se imponga la cordura y la paz


 

jueves, 3 de febrero de 2022

¡Pon arriba tus ojos!



¡La luna nueva!
Las flores del almendro
nuevas también




  Cada vez es más difícil poder ver el cielo. En las grandes  y no tan grandes urbes, el derroche de iluminación, (la cantidad de luminarias debe ser un signo externo de riqueza y si no que se lo digan al alcalde de Lugo), más la contaminación atmosférica velan casi por completo el cielo. Solo la luna y las estrellas más brillantes son asequibles al ojo del urbanita medio. (una especie que no está en peligro de extinción sino de extinguir todo lo que pilla). Por eso es todo un lujo poder encontrar un entorno, no demasiado lejano donde no haya demasiado resplandor y el cielo se muestre como lo recuerdo de pequeño, en compañía de uno de los pocos amigos que voy guardando que comparte esta aficiones inútiles, como navegar a vela y fotografiar el cielo.
  Conviene llegar antes de que este demasiado oscuro, para poder montar los "chismes" (como dice mi maestra zen ante cualquier artefacto que no tenga una utilidad asimilable).
  Da la casualidad, que la luna de febrero empieza a hacer sus pinitos en el horizonte de poniente en compañía de Júpiter, que ya lleva mucho trabajo hecho de meses anteriores. Antes de que  se despidan para descansar y oscurezca totalmente, da tiempo , mientras aparecen las estrellas, para hacerles unas fotos con el teléfono, mientras se acercan, entre almendros que empiezan a florecer, al horizonte.
   Poco después las estrellas ya no tienen miedo de la luz y se dejan ver aunque la luminosidad procedente de centros urbanos en el horizonte les asustan un poco... Aún así... ¡como explicar las sensaciones que la magnitud de la bóveda celeste me provoca. ¡qué ridículas todas las cuitas que nos ofrece nuestra sofisticada sociedad! Lo he dicho muchas veces : "hay que mirar el cielo, ver el horizonte, ampliar nuestra perspectiva. No mirarnos tanto el ombligo ni el de los demás...!" El hombre ( y la mujer también) se vuelven más humildes, consciente de ser muy poca cosa, o como se dice en Murcia "ná y menos"
   Cuando acabemos con nuestra especie( y un puñado grande de especies más), estas estrellas seguirán ahí arriba, impasibles y no habrá nadie que las mire ni que se emocione...

"...El cielo es limpio
Pon arriba tus ojos
siempre arriba"
   

 

viernes, 14 de enero de 2022

Interser


    Conozco una chica, más bien ya señora, (está en la cuarentena), que hasta no hace muchos años pensaba -y yo la entiendo- que los calamares eran unos peces en forma de anillo. Tengo muy claro que los niños no se imaginan de dónde puede proceder el jamón de York. Si supiesen que proviene de Pepa Pig no sé hasta que punto se lo comerían y desde luego lo rechazarían si supieran todo lo que han hecho con ella hasta que  aparece laminada en envases de plástico en el "super"

En este enlace se pueden hacer una idea de lo que le pasa a Pepa Pig hasta ser una deliciosa lonchita de jamón de york

   En esta sociedad se gasta mucho dinero para "acotar" los productos. Éstos tienen que presentarse de una forma atractiva, irresistible mejor, al consumidor. El consumidor no debe ver más allá que la parte interesante  y atractiva del producto. No debe saber lo que pasa antes, desde sus materias primas ni después , cuando  se desecha . El producto, un sustantivo, empieza y acaba en lo que se ve en ese momento. Es un problema derivado de nuestro lenguaje muy basado en sustantivos.

   Sin embargo, las cosas no son así en la realidad. Todo es más bien un flujo de sustantivos relacionados entre ellos. El maestro zen vietnamita Tich Naht Hahn utilizaba mucho el concepto del "interser", todo está relacionado con todo y lo ilustra muy bien en este ejemplo de la hoja de papel:

  “Si eres poeta, verás claramente que flota una nube en esta hoja de papel. Sin nube, no habrá lluvia; sin lluvia, los árboles no crecen; y sin árboles, no podremos hacer papel". 

  Cuando vemos una camiseta a un precio rompedor, no vemos el agua del lago Aral que se empleó en regar los cultivos de algodón. No vemos a las personas que lo recogieron ni a los transportes que lo llevaron oriente . No vemos los niños explotados para fabricar esas camisetas en un régimen de semi esclavitud, ni vemos la contaminación de los ríos por los blanqueantes y tintes. No vemos el combustible quemado para traerlo hasta nosotros, ni vemos los vertederos donde acaba después de dos o tres puestas.

  Para hacer una taza de café de 125 ml han sido necesarios unos 140 litros de agua, 150 litros para una cerveza...

   Esquilmamos y contaminamos el planeta, maltratamos animales, esclavizamos personas, sin ser conscientes de ello, tal vez sin querer ser conscientes, por un capricho.

   Ahora nos sensibilizan más. Nos dicen que un producto es "sostenible" y ¡zas!, en vez de uno  ¡compramos tres! Reciclamos como el que va a confesarse. Volvemos del contenedor amarillo, limpios de pecado y con la conciencia tranquila para empezar de nuevo el ciclo. Pero no. Todo absolutamente todo tiene su impacto medioambiental, social. Unos más, otros menos. Es inevitable.

  No quiero con esto dar a entender que no se puede hacer nada, (¡no soy quien!), pero sí deberíamos ampliar nuestra consciencia, abrir el foco de nuestra visión para poder ver qué pasa antes y después del atractivo producto. Interesarnos en conocer la historia, hasta que el producto está en las estanterías. Qué energía se ha consumido, qué crueldades han sido necesarias y que efectos tendrá en el medio ambiente... Ampliar nuestra consciencia... Claro que no es lo deseable por la publicidad y que si lo hacemos, que está por ver, nos sentiríamos más preocupados al ver el impacto que tienen nuestros actos, nuestras costumbres, tan legítimas, tan inocentes, en lo que nos rodea. Por eso creo que en muchos casos no se quiere saber y lo entiendo. Se vive mucho más tranquilo... (de momento)


lunes, 27 de diciembre de 2021

El sol en Capricornio

 


    


El sol, para quien no se fije en estas cosas, va recorriendo el cielo durante el año, pasando por todas la constelaciones del zodiaco. En estos días se encuentra en Capricornio. Cuando el sol se encontraba en esta posición aparente de la esfera celeste en tiempos del imperio romano se celebraban las "Saturnalia" una semana de fiestas que venían a servir de desfogue para el pueblo. Yo no llegué a conocerlas, pero por lo que se dice, las calles se iluminaban como símbolo de la vuelta de la luz, por el renacimiento del "Sol Invicto" que empezaba de nuevo a ganar en altura en el cielo y a alargar los días. Los ciudadanos se hacían regalos, los esclavos (supongo que no todos,) podían comportarse como libertos y se comía y bebía abundantemente. Parece ser que los placeres de la comida no eran los únicos que se se disfrutaban libremente ...

   El cristianismo, astutamente, parece ser que no prohibió la fiesta tan arraigada, sino que más bien cambio al dios Saturno por el suyo propio manteniendo el carácter festivo y luminoso, aunque supongo que los placeres de la carne que tanto nos gustan no los debió de fomentar, (al menos públicamente).. Como podemos ver en nuestros días la "operación" fue un éxito

   Ahora nos dicen que celebramos una suerte de renacimiento, (en nuestras vidas), de Jesucristo, el hijo único de Dios, que fue engendrado en una condiciones bastante anómalas, por decirlo suavemente y que nació,  según los textos oficiales, rodeado de pobreza, de una familia humilde, en un pesebre. En aquellos tiempos la gente común no debía de nacer en ambientes mucho mejores; Dios , de todas maneras, podía haber elegido un local incomparablemente mejor para nacer en la Tierra, pero, según me contaron en mi niñez, eligió la opción más mísera para dar ejemplo a sus posteriores fieles. "Si dios nace así, pobre, tu no querrás ser más que él" y de esta forma se proclamaba la sencillez, la frugalidad, la humildad, como aspectos esenciales de la vida cristiana, (en aquellos tiempos no se había inventado aún  el comunismo). 

   Sin embargo cuando una estudia el comportamiento de los fieles cristianos (y no fieles), sobre todo en eso que llamamos "países del primer mundo" la sensación es que el cristianismo ha sacrificado "la esencia por la existencia" . Estas fiestas "cristianas" se viven, (con loables y escasas excepciones), con un refinado espíritu de las  Saturnalia originales. Con la excusa de la reunión de las familias, el amor al prójimo, (que me cae bien), la exaltación de la amistad, nos ponemos ciegos a comer y beber como si no hubiese un mañana, tanto en familia, entre amigos y en las típicas comidas de empresa. El pecado de la gula, que en el cristianismo, tanto a nivel de las ovejas como de los pastores, se practica cotidianamente, alcanza su mayor expresión en estas "entrañables fiestas". Es lo malo que tienen los símbolos y tradiciones, que a fuerza de resaltarlos, acaban  teniendo vida propia, anulando a lo que intentaban representar, o incluso representado más bien la anti virtud que los generó. Lo accesorio y simbólico, como pasa tantas veces, se considera fundamental

   En la cuidad donde vivo, mientras gobernó el Partido Popular se plantaba en la principal plaza una magnífica conífera de estructura metálica, que por las noche era todo un espectáculo de luz y color que reunía a los ciudadanos admirados. La Navidad, es además de comer y beber luz. Mucha luz, (artificial), como símbolo de la "Luz del Mundo" que es Jesucristo. Pero este año ¡Ay! el ayuntamiento es socialista y por razones que desconozco no ha plantado el famoso árbol. ¡Una maldad inadmisible! Las buenas gentes de orden que antes "adoraban" la conífera luminosa no paran de quejarse e insultar al nuevo alcalde que "ha acabado con el espíritu navideño". No se quejan de la desigualdad de la pobreza infantil, del elevado precio de la luz, de la pobreza energética de la violencia, de la insolidaridad galopante que practicamos... No. El problema es el árbol, que este año no está y eso, parece ser, deprime a sus retoños. No son unas saturnales como dios manda sin el árbol de luz.

   Pero su falta, no se preocupe nadie, no va evitar que sigamos consumiendo como si no hubiese un mañana, regalándonos cosas inútiles, (cuando a lo mejor se agradecería más que nos diésemos nosotros mismos). Se trata de que la economía "se mueva", nos dicen para pegar un segundo apretón, después de la orgía consumista del "Black Friday" y nosotros nos lanzamos obedientes de cabeza a los centros comerciales grandes almacenes y comercios, encantados de poder satisfacer esa sed insaciable de inmediatez y novedad, con la excusa de estar realizando un acto patriótico, una labor social... 

   Realmente el consumismo ha ocupado el papel de la religión. Es la nueva religión global con un único mandamiento: "Compra, consume, no te cortes". Cuando se te pase el efecto de esta nueva "comunión" "Vuelve a comprar". A nuestro retoños, desde su más tierna infancia los introducimos en "estos misterios". Hemos institucionalizado fiestas para esto. Les compramos  no uno, sino varios juguetes, muchos juguetes . Los padres y los abuelos, si quedan, se reúnen fervorosamente ante la puerta cerrada del salón donde aguardan los paquetes para ver cómo los niños "comulgan", y se lanzan a la vorágine abriendo los paquetes, viendo sus caras de éxtasis ante las maravillas que les han traído los Reyes o papá Noel, ( o los dos), pero más que un juguete, se trata de que vayan abriendo más y más paquetes...

   Es el acto iniciático de los niños a la Sociedad de Consumo, esa nueva hermandad en la que se van a mover durante su vida y que va a dirigir sus pasos, como bien sabe el que esto escribe...

   ¡Qué mal lo vamosa pasar cuando este desaforado e insaciable consumismo, que está acabando con los recursos y el medio ambiente del planeta ya no sea posible y empiecen a llegar las facturas pendientes de pago, se vaya convirtiendo en "Con Su Mismo", (con su mismo coche, con su mismo pantalón, con su mismo juguete, con su mismo ordenador... y esto si hay suerte) 

viernes, 24 de diciembre de 2021

Algo falla...



Algo falla cuando los mejores deseos de paz y felicidad se circunscriben a una semana y no a los 365 días de año.


 

miércoles, 1 de diciembre de 2021

NOVIEMBRE. El mes de las hojas secas

   Debe ser la edad, pero cada vez me gusta más el otoño. Esa luz triste,  las hojas que caen de los árboles en vuelos caprichosos, el viento frío, los chaparrones y lloviznas... Las luces y sombras que produce el sol de otoño, tan bajito, incluso a medio  día. Los diferentes tonos de marrón, amarillo naranja, rojo. Dentro de poco los árboles habrán perdido todas sus hojas, (siempre hay alguna que insiste tercamente en aguantar en las ramas en pleno invierno), y crearán un paisaje de negros blancos y grises, pareciendo estar muertos. Pero no
         Las hojas caídas forman auténticas alfombras dando a las ciudades un aspecto que se  considera sucio. Ya no son necesarias. Sobran. Nadie se acuerda de que en un momento   fueron verdes y  dieron vida a sus árboles y sombra a los viandantes, pero a para mi,   merecen todo el respeto


Otra hoja
que acaba en la fuente...
Viento de otoño





En los árboles
el color del otoño
¡Estoy mojado!



Hora de siesta
Por la calle vacía
tan solo hojas



Llovizna
El camino invadido 
por hojas secas


Anochece...
La quietud de las hojas 
de los robles





Llueve a ratos.
Hoy el banco es para 
las hojas secas





 

martes, 10 de agosto de 2021

Yo no he sido

 



 He visto una foto que me ha impactado. Es de una terraza de restaurante donde la gente cena tranquilamente. Detrás se ven unos veleros atracados en un puerto deportivo. Algo más lejos un incendio forestal quema un monte.

Me ha llamado la atención la desconexión de los comensales con el destrozo que se está produciendo a corta distancia. "No es mi problema", titularía esta foto, tal vez trucada

En nuestras sofisticadas sociedades todos tenemos un puesto. Sin duda los comensales, han sido eficientes en el suyo. Están disfrutando de su merecido descanso. El fuego no es su responsabilidad. No lo han prendido ellos. Tampoco son bomberos. Son turistas . Del fuego que se ocupen los bomberos, las autoridades,(!para eso pago mis impuestos!).

La foto es la imagen real de nuestra actitud ante la situación galopante del calentamiento global y de sus funestas consecuencias. No es mi problema. Yo no he sido y desde luego "directamente" no lo hemos provocado nosotros. Somos buena gente que madruga, trabaja duro, cuida de su familia y cuándo puede disfruta de la vida. Eso es lo correcto. Creamos riqueza, puestos de trabajo, educamos y mantenemos a nuestros hijos para que en el futuro triunfen en la vida, a ver si pueden ser Ceo's, asesores, promotores... 

¿¡Encima tengo que apagar un incendio!?

No somos pirómanos, pero si bien directamente no lo somos, es verdad, el modo de vida de nuestra sociedad, que más o menos voluntariamente es el nuestro, ayuda a crear las circunstancias para que se produzca un calentamiento global, que genera olas de calor, sequedad, que favorecen la producción de incendios forestales imposibles de apagar, hasta que llueva. 

Debe ser que nuestro cerebro es incapaz de ver las consecuencias que generan nuestros actos si éstas no se manifiestan directamente

Por eso pensamos "yo no he sido..."

viernes, 9 de julio de 2021

¡LBERTAD!

 



La última del gobierno bolchevique en el poder es que quieren que no comamos carne!

Su intervencionismo raya lo inaudito y supone un ataque directo no sólo a   nuestra libertad sino al PiB y ponen riesgo innumerables puestos de trabajo y negocios totalmente legales.

Desde hace años nuestra libertad sufre numerosos ataques sin que hagamos nada.

- Nos persiguen si fumamos en base a unos estudios que no están justificados. Yo he fumado libremente y no tengo cáncer.

-Se prohíbe el anuncio de bebidas alcohólicas, vaya UD a saber por qué, con lo sano que es el vino para el corazón y los licores "digestivos"

- Nos multan si las fuerzas que utilizan para la represión de la libertad encuentran trazas de alcohol en nuestra sangre cuando conducimos.

-NOS OBLIGAN A ATARNOS AL COCHE! Con un cinturón que nos oprime. ¿Quienes son ellos para decirme cómo tengo que ir en MI coche?

- Me ponen limites a la velocidad, con el único fin de recaudar. Me obligan a seguir un obsoleto y dictatorial código, (¡que no hemos votado!). de la circulación vendiéndonos la moto de que es por mi seguridad Todos nos hemos saltado esas absurdas normas y aquí estamos!!

-NOS encerraron en casa, nos taparon la boca con el pretexto de un virus que nadie ha visto porque quieren SOMETERNOS Y CALLARNOS!

-NOS vigilan lo que ganamos y nos hacen pagar unos disparatados impuestos para gastárselo ellos en juergas y coches oficiales

- Nos obligan a vacunar nos porque así nos introducen "chis" con los que quieren controlar nuestro comportamiento

¿¿¿Hasta cuándo vamos a tolerar tanta opresión???

 ¡¡!AZNAR VUELVE PRONTO Y SÁLVANOS DE ESTA DICTADURA!!!

lunes, 26 de abril de 2021

yo, me, mi...

 


  Esta situación de mayor o menor confinamiento pandémico favorece,( al menos en mi caso), la introspección. De la misma forma que uno tiene más tiempo para encontrar, viejas fotos, cartas... etc. afloran archivos mentales de acontecimientos, de decisiones que se tomaron en su momento, de experiencias... eso sí afloran con "comentarios". La perspectiva del tiempo, de la experiencia hace que se vean muchos aspectos que en su momento ni se imaginaban.

   Me llama  la atención las motivaciones, o tal vez deba decir "la motivación" que había detrás de ellos. La nueva revisión de los viejos archivos de mi vida me hace ver que la verdadera motivación de todo era absolutamente egoísta. Buscaba algo placentero agradable, menos complicado... Incluso en esas decisiones, en las que en su momento la motivación parecía desinteresada o incluso espiritual, realmente tenía un fin también egoísta, tal vez más presentable, pero egoísta. Un beneficio, no inmediato, pero que a la larga, suponía para mí una situación de ventaja. Por ejemplo, ceder de mis derechos frente a los demás, me permitía aparecer como víctima, que es un papel a veces deseado y que de paso me libraba de responsabilidades. Optar por decisiones espirituales frente a materialistas, en el fondo me hacía buscar una consolación  que o bien no encontraba en lo material y de paso me daba una aureola de santidad, ( aparente, claro), o de resistencia, por encima de la de los demás, que más prosaicos optaban por lo de siempre o más fácil. Es como preparar unas oposiciones de prestigio. Un sacrificio a corto plazo permite acceder a un puesto socialmente respetado y económicamente muy bien remunerado, (suele ser lo mismo). El pobre opositor puede parecer absurdo cuando renuncia a los placeres de la juventud, temporalmente, pero cuando aprueba y más si es con un buen número es él que se ríe de los mediocres. Pero en el fondo sus sacrificios tenían también un fin egoísta.

   Otra cosa que me llama la atención son los conceptos  de yo, mi o mío. Estas palabritas puestas delante de algo multiplican infinitamente las cosas:

"Antonio tiene un cáncer",  no es lo mismo ¡dónde va a parar! que "yo tengo un cáncer..."

"Le tuvieron que cortar la pierna" no es lo mismo que "me tuvieron que cortar la pierna"

"Han pinchado las ruedas de los coches" no es lo mismo que "han pinchado las ruedas de mi coche"

   Es lógico y en cierto modo sano que las desgracias que ocurren a nuestro alrededor más o menos cerca, no nos afecten tanto como lo que nos pasa a nosotros. Sufriríamos enormemente sin a veces posibilidades de actuar para corregirlo. Supongo que el sistema operativo tiene su lógica y es bueno que como dicen en Murcia de una forma no muy elegante, pero muy explicativa, "cada perrico se lame su pijico". En general tenemos poco control para solucionar muchas cosas que nos pasan, como para preocuparse de los demás

  Los demás también son afectados por las palabricas en cuestión. No son lo mismo los hijos de los demás que mis hijos. Cuando los nietos de los demás son animalitos salvajes que no hay quien los aguante lo decimos a los cuatro vientos. Si ese comportamiento es de nuestros nietos lo explicamos con expresiones como 

- "Tiene un carácter muy fuerte"

-"están ya cansados"

   El problema es que estos planteamientos generalmente tienden a hacerse cada vez más grandes y nos desentendemos de los demás de forma cada vez más radical. Nos importan un pimiento y nos hacemos bastante insolidarios, sobre todo si la solución pasa por ceder algo en nuestros derechos, en nuestros privilegios.

   Nuestro comportamiento diario, nos guste o no, tiene implicaciones bastante más lejos de nuestro entorno inmediato. Un ejemplo en mi caso. Soy consciente del problema que se crea  con la super abundancia del plástico, sobre todo el desechable, en la forma de bolsas del super, botellas de agua, envases de embutidos, quesos, frutos secos... Puedo tomar decisiones de compra que minimicen bastante "mi aportación" a este problema, pero... es más incómodo

   Es el problema de las disonancias cognitivas. Hago algo que va en contra de mis principios, (por que me viene más cómodo, me da más placer...etc. que seguirlos) y esa incoherencia me produce un estado de ansiedad que de alguna forma, tengo que eliminar.

   Hay dos opciones:

-Eliminación cuesta arriba: Me tomo la molestia de llevar yo mismo las bolsas, (reciclables), no compro agua o bebidas que no salgan por el grifo, procuro evitar comprar productos extraenvasados... etc.

-Eliminación cuesta abajo:  Razono, "realmente porque yo tenga cuidado no va a mejorar el medio ambiente"; "estos envases protegen mejor los productos"; " son más higiénicos"; " todo el mundo lo hace" y la que más me gusta,  "¿te imaginas la cantidad de gente que trabaja en estas empresas y que si todos actuamos como tú mandaríamos al paro?". Un sin fin de explicaciones en los que nuestra imagen sale realzada y nos permite seguir practicando la forma de conducta de forma elegante y justificada ante mi mismo y los demás y que además nos apetece.

   Hay una tercera posibilidad: No soy consciente, de una forma deliberada y activa de los problemas que nuestros actos cotidianos pueden generar a nuestro alrededor y de esa forma no se crea la disonancia cognitiva y no tengo necesidad de resolverla. 

   El gran problema empieza cuando uno se hace consciente de sus actos. Los niños son muy poco conscientes y actúan como ellos creen que les viene mejor de forma natural. Con el tiempo les vamos haciendo conscientes, (no más que nosotros), de que sus actos modifican su alrededor y tienen consecuencias y eso hace que vayan teniendo más cuidado en lo que hacen y sobre todo en cómo racionalizan sus caprichos como hacemos los adultos

   Como tarea me voy a poner: 

"conocer la verdadera motivación de mis actos antes de realizarlos"  (¡ a ver si me acuerdo...!

martes, 30 de marzo de 2021

La estrategia de las cinco " A"

 



   Mas de un año... Llevamos más de un año con un cambio de vida bastante importante. Diferentes oleadas del virus se van sucediendo cada vez que las diferentes autoridades centrales, autonómicas y municipales deciden  aflojar los diferentes grados de confinamiento, abrir los bares y restaurantes y favorecer una mayor relación social. No aprendemos. A las dos o tres  semanas  de abrir la mano los nuevos casos empiezan a repuntar, los hospitales se empiezan a llenar y las UCIs a saturar. Aparte de las lógicas muertes directas, hay otros problemas. Las intervenciones quirúrgicas se suspenden, (salvo las urgentes), los tratamientos a pacientes crónicos se retrasan... En otro orden de cosas, la economía se hunde, se hunde tanto que no somos capaces ni de imaginarlo, entre otras cosas por que se tira de deuda, (que habrá que pagar), porque muchos trabajadores se mantienen en "ERTEs" y muchas familias no pueden ser desahuciadas de su casa por el "Estado de Alarma" que lo impide. Pero no se ve un fin próximo. Creímos, tontos de nosotros, que las vacunas iban a solucionar rápidamente el problema... Sin embargo a pesar de la emergencia las leyes del mercado han impuesto sus normas y en vez de liberar las patentes su distribución se ha convertido en un negocio de pillos. No llegan con la suficiente cadencia. 

   Por si faltara algo en este país tan polarizado y tan cainita, la pandemia en vez de haber servido para zanjar las diferencias, aunque sea temporalmente, se ha convertido en herramienta política, (lo último que debía haber pasado), en una oportunidad de oro para criticar cualquier medida de control, (inevitablemente impopular) y hacer oposición  de la forma más impresentable posible, ya que todo lo que  vaya mal, "nos viene bien para tomar el poder". Las 17 comunidades autónomas, diecisiete pequeños egoísmos tampoco favorecen una postura común y efectiva... El virus ha encontrado inesperados aliados en la política y en la estupidez que favorecen su proliferación.

   Personalmente empiezo a notar que mi ánimo flaquea. No veo la salida a la pandemia y me cuesta soportar esta actitud de enfrentamientos, bulos y odios que la pandemia ha exacerbado.

   No puedo hacer gran cosa para evitarlo. Mi influencia tiende a cero, incluso, (o sobre todo,) entre mis círculos más próximos. Me conformo  con no añadir más odio al odio, más algarabía a la algarabía.

   A nivel interno estoy intentando aplicar la "Estrategia de las cinco A" con ánimo de proteger mi estado de ánimo a  consecuencia de mi entorno. Poco más puedo hacer y aún así no es fácil. En cualquier caso les comento por si les viene bien

  • ATENCIÓN: Tratar de estar presente, en el aquí y ahora. Procurar que no se me escapen pensamientos y emociones negativas sin identificar. Si se escapan provocan un tremendo desasosiego en la mente, que una vez alterada es difícil de calmar. En cuanto surgen, procuro identificarlos y esa identificación, (y análisis), les quita bastante poder. Los hace más  manejables. En concreto me centro en los sentimientos de aversión odio, indignación... Surgen continuamente, más si se ven los noticieros... No obstante veo algunos noticieros, de  los que pertenecen a grupo que no piensan como yo. La exposición permanente parece que me empieza a dar cierta inmunidad.
  • ACEPTACIÓN: De nada vale enfadarse, indignarse, criticar, juzgar, insultar, ante la estupidez, ante la situación. No tengo control sobre lo que pasa, sobre lo que dicen... (¡no la tengo sobre los pensamientos que surgen en mi cabeza....!). Lo que sucede, sucede, es la forma en cómo reaccionemos lo que hace la diferencia. En vez de indignación hay que ver qué puedo hacer ante eso que está ahí , cómo puedo manejarlo. Desde luego la solución no es perder los estribos ni  deprimirse. Siempre hay opciones, incluso, ¡la de no reaccionar con indignación o ira es ya una magnífica opción...!
  • ALQUIMIA, entendida como la ciencia de transformar lo negativo, (plomo), en positivo, (oro). Lo que ocurre, por muy negativo que lo considere, siempre es susceptible de aprovechamiento. Estas cosas que ocurren pueden ser medios para desarrollar la paciencia, una virtud muy necesaria, en estos tiempos. Para desarrollar la comprensión de las otras personas que han hecho alguna declaración insostenible, que han mentido, que me han mandado un bulo, que pierden los nervios, que me caen tan mal... Es una ocasión de oro para ver que tantas situaciones negativas que uno puede imaginar, la mayoría de las veces se quedan en eso, en imaginaciones. Es una ocasión para entender al otro y ver que su carácter, tan molesto para mi, no es tan diferente del mío... Es una ocasión para la practicar la solidaridad... Se puede aprender mucho y eso ya empieza a ser un metal noble...
  • AGRADECIMIENTO: Las cosas pasan sin preguntar y si las situaciones las vemos como negativas es porque las vemos con una carga importante de subjetividad. La opción contraria al enfado, es el agradecimiento. Si gracias a esta situación puedo mejorar como persona, a desarrollar la paciencia, la comprensión, a conocerme mejor,¡ pues hay que agradecerlo! Pero es que además, viendo los desmanes que la epidemia y sus consecuencias sanitarias sociales, económicas, está generando, a veces muy cerca de m,í sin que de momento no esté muy afectado (comparativamente), también hay que agradecerlo. Tengo salud, mi familia también; trabajo, casa, no falta comida... en fin que sólo puedo estar agradecido. Obviamente me gustaría llevar una vida con menos limitaciones, pero comparando lo que veo a mis alrededores, sólo puedo estar agradecido. Muy agradecido. No tener dolores, poder orinar por las mañanas, tomarme una naranja, poder andar, no ser dependiente, escuchar los mirlos cantar al amanecer y ver como el campo se va llenando de flores con la primavera... ¡hay tantas cosas para estar agradecido!
  • ATARAXIA: Debe ser la consecuencia de todo lo anterior. Tranquilidad de ánimo, sin ser afectado por las emociones,( es un decir...), sobre todo las negativas. Ser paz, dentro de mí para irradiarla a los alrededores. Más que una meta de fácil acceso, es una aspiración que cuesta alcanzar si se la persigue, pero que se deja ver de tanto en tanto si uno se centra en todas la "A" anteriores  

sábado, 27 de febrero de 2021

¿Qué decir?...


Medio día.

Ante la flor de pruno

¿qué decir?

El silencio es la única opción ante una flor que se abre, no sólo por su belleza, también por la belleza que entraña el proceso que ha hecho que se abra y en unos pocos días desaparezca como flor.

¡Cuánto  que aprender...!